
Detrás de este local de street food están las manos de Tommy de Olarte, César de la Cruz y Dante Zegarra, los últimos dos, creadores del Sushi Nikkei 17, y vaya que se sienten.
En un año donde las aperturas gastronómicas han sido más bien escasas y opacas, la llegada de las cocinas al paso del MUT han sido un soplo de aire fresco, desde los sándwiches XL de la Fuente Don César, la cocina casera de La Maestranza, la charcutería Made in Chile de La Fiambrería, los platos mediterráneos de El Valenciano y las carnes de lujo a precios accesibles de Rienda Suelta.
A este cada vez más abundante listado se acaba de sumar Arigato a cargo de los chefs César de la Cruz y Dante Zegarra, dos talentosos cocineros que ya han deslumbrado con las creativas preparaciones de Sushi Nikkei 17, a quienes se les sumó Tommy De Olarte, reconocido cocinero peruano de larga trayectoria.

La idea con esta nueva marca es seguir con el sello de la casa, pero en una versión más pop y democrática en cuanto a precios y con dos ejes centrales, los makis y los pokes, todo esto en un local abierto, al estilo de un street food, una verdadera fábrica de bocados nikkei que pareciera no parar de alimentar a una larga fila de comensales que peregrinan durante las horas de almuerzo.
Partimos la experiencia con un clásico, el Maki Acevichado SNK 17, camarón furay y palta envuelto en pesca del día (corvina el día de nuestra visita) coronado por una salsa acevichada, emulsión de huacatay (aromática hierba andina), chips y miel de camote, una preparación donde dominan las notas herbales, que luego dan paso a un suave regusto picante.

El siguiente maki fue el Kiro, palta, camote, tsuma (el rábano blanco rallado), envuelto en salmón sopleteado con salsa anticuchera y bañado en salsa acevichada nikkei, todo terminado con un topping crocante. Una receta donde lo que más impresiona es su abanico de texturas, desde la suavidad de la palta pasando al elegante desgrane del arroz, hasta la nota crocante de la quinoa tostada.
El Dragon Roll es una mezcla de pepino, queso crema, salmón bañado en salsa miso dulce trufada y topping de quinoa crocante, un interesante y meloso mix que muestra una cara diferente y más jugada de Arigato, una que reafirma que acá se quiere ir más allá de los sabores tradicionales.

Las recetas veganas ya casi son una obligación, y acá están representadas por el maki La Tigresa del Oriente, con camote glaseado, tsuma y palta en sésamo, salsa acevichada rosa, emulsión de palta y reducción de chicha morada, receta de texturas arrebatadoras y que muestra todo el potencial de la cocina sin producto animal en este estilo de cocina.
Continuamos con la mejor receta de este almuerzo, algas, pepino, kimchi y gari (jengibre encurtido dulce), envuelto en nori con tartar de pesca del día y salsa Arigato, un mix que juega de perfecta manera entre el picor de las verduras fermentadas y el frescor de los vegetales.

Otra preparación imperdible resultó el Taco Acevichado, masa de wantán frita rellena con un abundante tártaro de pescado blanco (corvina el día de nuestra visita), tan sabroso que se puede convertir en toda una adicción.
Como dijimos anteriormente, el otro pilar de Arigato son los pokes, esos bowls de arroz con diversos toppings también conocidos como gohan. Acá hay seis opciones para escoger este plato, ideal para un almuerzo sano, pero contundente.

Probamos el Poke Cebichero, base de arroz coronado por un tártaro de pesca del día marinada en aceite de sésamo, láminas de palta y cuerdas de zanahoria y beterraga, una combinación correcta donde hay que revisar el corte de las verduras, difíciles de comer integrar en el plato, además de tener el gran potencial de manchar al comensal.
Terminamos la vista con el Tori No Karaage; pollo, queso crema y palta, empanizado y bañado en salsa sweet chili y fideos de arroz crocante, un maki que actúa perfectamente como postre, y que en más de algo recuerda a las masas fritas untadas en salsa de naranja que son tan populares en Lima.

Para beber y como aún no hay patente para venta de alcohol en los restaurantes de este centro comercial, hay que conformarse con jugos (vaya por la chicha morada) y bebidas, líquidos que no son el mejor maridaje para este tipo de comida.
La versión MUT de Arigato (hay otro local en Parque Arauco) entiende perfecto a su público y su contexto, uno que durante los días de semana mezcla a jóvenes y curiosos amantes de la cocina oriental con oficinistas del sector, los que durante las tardes y los fines de semana mutan hacia la familia y parejas sub 40. Y para cada uno de ellos este lugar tiene una buena oferta, con recetas más que probadas en cuanto a sabor.
Una de las buenas aperturas de este nuevo polo gastronómico que durante la construcción del local funcionó como pop up, pero que ahora, ya instalado en su casa, tiene todos los argumentos para convertirse en un clásico de esta zona.
Arigato (MUT)
Av. Apoquindo 2770, Piso -2, Las Condes
@arigato_chile
