
En medio de un bosque se encuentra este complejo turístico cuya aura especial invita al descanso, el bienestar y a la desconexión, todo sin necesidad de salir ya que también cuenta con un restaurante que completa la experiencia.
En medio de un pequeño bosque en Pichilemu se encuentra Buda Lodge, una comunidad colaborativa de alojamiento turístico sustentable que consiste en un conjunto de tiny cabins, o cabañas, y un par de casas que desde hace cinco años buscan ofrecer una experiencia basada en la desconexión, el descanso y el bienestar.

Un pilar importante para cumplir con esto es su entorno ligado a la naturaleza, con los árboles de protagonistas, al tiempo que a lo lejos se ve el mar, el que se puede escuchar cuando llega la noche y todo queda en silencio.
A esto se suma el diseño tanto de las tiny cabins como de las casas, ambas con un aura rústica y elegante, de colores cálidos, que invitan al relajo. Todas se caracterizan por tener amplios ventanales que permiten que prime la luz natural dentro de su acotado espacio, lo que es una especie de llamado a volver a lo simple.

En las cabañas hay ocho opciones de alojamiento y, si bien, la mayoría son para dos personas también está la familiar, que, por su puesto, es más grande o con camas extras. En general, su diseño es integrado, ya que la cama, una cómoda versión de dos plazas que va al suelo, se conecta directamente con una cocina equipada. Algo más apartado está el baño, en el que encuentras amenities precisos y una ducha con buena presión. En tanto, el par de casas son considerablemente de mayor tamaño, pues contemplan diversas áreas de uso común.
Por la filosofía de este proyecto ninguna tiene televisor o radio, aunque sí posee wifi con una señal que no abarca todos los sectores del complejo, el que dispone de estacionamiento gratuito para los huéspedes. Cada una cuenta con una terraza con una mesa y sillas que invitan a la conversación, lectura o contemplación, aunque la verdadera estrella es el hot tub privado, el que es mantenido a temperatura por personal de Buda Lodge con el objetivo de ser usado en el momento que se disponga.

Para complementar esta experiencia están sus dependencias, como su domo de meditación, camas de cuarzo y sauna, a los que se puede acceder gratuitamente previa reserva. A esto se suma sus servicios de terapias, como masajes, medicina china, biomagnetismo, reiki, entre otras que se pueden tomar de acuerdo a la disponibilidad, una alternativa que también está abierta para personas que no necesariamente están alojando en Buda Lodge.
Otro espacio al que se puede acceder sin necesariamente ser huésped es su restaurante, Origen Bistró, el que te recibe con un gran buda de piedra, detalle que ya te pone en sintonía con el aura del lugar. Dentro, también prima la madera y la luz natural, gracias a sus amplios ventanales. Cuenta, además, con una terraza al aire libre con vista al mar, con una decoración ad hoc.

Dentro de la oferta del restaurante hay opciones para compartir, como unos golosos bombones, que van rellenos de queso mozzarella, envuelto en lomo y acompañado de una salsa de merlot, también varios fondos, donde priman las pastas, y un apartado especial de pizzas, las que varios lugareños van a retirar ahí mismo. A esto se suma una acotada, pero interesante coctelería de autor, siendo un ejemplo Welcome Drink, con pisco, maracuyá y una dosis de aloe vera, que regala textura.
En este lugar es donde los huéspedes también toman desayuno, una propuesta completa, sin mayores aspavientos, ya que además de té o café, solo o con leche, pues no hay otras preparaciones disponibles, te llega un jugo de pulpa, huevos revueltos, granola, yogur, fruta y una dosis de jamón y queso.

Tanto en estos espacios como en sus senderos, donde encuentras cajones para depositar basura e incentivar el reciclaje, se suelen ver parejas jóvenes y familias con bebés o mascotas -son pet friendly-, segmentos que son el fuerte de la propuesta, aunque también se ven a amigas o amigos celebrando de un momento especial, pues el entorno y la filosofía de Buda Lodge son una buena combinación para vivir un fin de semana para recordar.
Buda Logde
Evaristo Merino 1080, Pichilemu.
Más información y reservas en budalodge.cl
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