
El nuevo restaurante del Hotel Ibis apuesta por los clásicos de la cocina italiana con una carta pensada para cautivar tanto a los pasajeros como a las familias de la zona.
La última temporada invernal ha sido un renacer para lo hotelería capitalina. Con una calidad de nieve que no se había visto en años, los turistas brasileños volvieron en masa; a estos se sumaron las familias argentinas que han regresado a Santiago de compras, y eso se ha notado en los alojamientos de todo tipo.
Uno de ellos es la cadena de Hoteles Ibis, marca de origen francés que cuenta con 16 locaciones en Chile, tres de ellas en la Región Metropolitana, y es en su ubicación en Las Condes donde acaban de estrenar Olivia Trattoría, un espacio que con una carta acotada de inspiración ítalo-mediterránea quiere conquistar los paladares de sus huéspedes y de las familias de la zona.
El lugar es amplio, casi un salón abierto, bastante iluminado, y al contrario de muchos restaurantes de hotel, este es un espacio que tiene un acceso casi directo a la calle, por lo que facilita la entrada del público local, tan evasivo a este tipo de lugares.

Partimos probando unos Arancini, plato de origen siciliano con siglos de historia y que ahora es parte del street food del país de la bota. Acá llegaron seis bolitas de buena fritura rellenas con un arroz con queso crema y cebolla caramelizada, meloso mix coronado por una lámina de jamón serrano y acompañados por una mini ensalada verde, sabroso aperitivo que gusta aún más por su valor (menos de 11 mil pesos).
Seguimos con El Mar y el Huerto, ostiones salteados en mantequilla junto a un mix de hongos donde domina el sabor de la callampa de pino, tomate en brunoise y habas peladas, todo ligado con un poco de crema de leche, que en su punto justo, ayudan a levantar los sabores.
Parte importante de la reinvención de este lugar es su nuevo horno pizzero y las pizzas que de ahí salen. Probamos la Pizza de Manzana y Pera con queso crema, mozzarella, láminas de fruta y una acertada salsa de miel de palma, una arriesgada combinación de liviana masa leudada por 24 horas a la que sólo le faltó un poco más de elasticidad, aunque en su conjunto fue la receta que más sorprendió en esta visita.

De sus fondos, probamos el Risotto de Camarón al Ajillo, una receta que merece revisión, pues su arroz llegó pasado de punto, con unos camarones sin limpiar y donde no había rastros ni de ajo ni de ají.
Terminamos la visita con unos Lumaconi rellenos de Plateada en su salsa contornados por espárragos, una pasta versión XL de los conchiglie rellena con carne desmenuzada cocinada con queso (mezcla bastante golosa), montados sobre una salsa de carne con tomate y una nota de azúcar que poco favoreció al plato. Aunque es una receta sabrosa, el gratinado final hizo que la pasta se ponga dura.

Se entiende la vocación sencilla de este espacio, pero con el flujo de turistas que recibe cada semana no se explica que su carta de vinos esté limitada solo a un puñado de etiquetas.
Olivia Trattoría tiene una idea trazada que puede ser interesante como punto de encuentro no sólo de los huéspedes, sino también de los vecinos, con una oferta de calidad, con porciones más que correctas y precios bastante razonables para la zona.
Este es un espacio que se entiende y se disfruta más desde la sencillez, entre más simples las recetas mejor logradas se sienten, y es por ese ángulo donde se ve un buen camino para sus sabores.
Olivia Trattoria
O’connell 165, Las Condes.
@olivia.trattoria
