
Una especie de Bao Mamba 2.0 es lo que encontramos en nuestra ultima visita a este lugar instalado en General Holley, propuesta que ha ido evolucionando a una cocina más refinada y que ahora se fortalece con una atractiva carta de vinos y coctelería.
Bao Mamba es la cocina que partió en los difíciles tiempos de pandemia y que fue agarrando fuerza hasta instalarse con un local en General Holley. Desde entonces ya han pasado tres años y solo ha ido creciendo, algo que refleja la perseverancia y sobre todo el talento que César Sierra, su chef y dueño, a puesto a este lugar.

Lugar de encuentro de parejas y amigos, este autodefinido “bistró asiático de autor”, cuenta con una oferta de gran calidad que va recreando recetas tradicionales o inventando nuevas posibilidades, todo en torno a platos que nunca se quedan tímidos en sabores y texturas.
Su última propuesta, estrenada hace un par de meses, muestra una evolución a una cocina algo más refinada, con platos que siguen ganando terreno en su carta que poco a poco va saliendo del paradigma del street food con el cual nació, pero sin dejar de lado a los baos, preparaciones que son el sello y alma del lugar.

Ahí está por ejemplo su curioso Ceviche de Pesca del Día, con frescos cortes de pescado montados a la forma de un tiradito sobre una emulsión de ostión – y sí, el plato se parece más a este tipo de preparación – y servidos con camote frito, wakame, rabanitos y jugo de limón sutil. Sabores que se potencian y juegan con la turgencia y suavidad del pescado que no rinde ante el resto de los ingredientes.

Con entrantes donde también destacan unas Mollejas de Vacuno fritas y rebozadas en salsa “mamba” con cremoso de maíz y ensalada de hinojo, hierbas, pomelo y manzana, el viaje continúa hacia fondos como Mambanara, atrevida reversión de la clásica carbonara, aquí preparada con miso, pack choi, parmesano y abundante pork belly ahumado, este último elevando los contrapuntos a un plato goloso por sobre todas las cosas.

La Merluza Austral, producto que abunda en muchos lugares pero que suele presentarse en recetas con poca imaginación, aquí brilla en un plato donde llega al punto perfecto sobre un profundo y meloso arroz de camarones con arvejas, gajos de limón, miso, hinojo y katsuobushi. Un plato memorable, que lo tiene todo para ser un hit.

¿Y los baos? Adaptándose a las nuevas tendencias que son un éxito en otros rincones del mundo como Hong Kong – con el restaurante Litte Bao a la cabeza -, los baos tienen ahora una versión más pop y quizás más fácil de entender para quienes no están familiarizados con este tipo de preparaciones. Con una apariencia similar a una hamburguesa y con 120 gramos de proteína, hay sabrosísimas opciones como el que viene con carne de vacuno estofada y desmenuzada, lacto miso, nabo encurtido, maní y cilantro. Todos con papas fritas caseras.

En lo que respecta los bebestibles, su nueva carta de vinos se aplaude por su jugada propuesta enfocada en su mayoría en pequeños productores, y lo mejor, a precios razonables. Joyitas tan difíciles de encontrar como Amber, el vino naranjo de Attilio & Mochi que tiene el músculo suficiente para acompañar aquí a varios platos a base de chanchito; o el País Franco de Roberto Henríquez, al otro extremo, ligero y con una rica carga frutal.

A ello se suman cervezas artesanales japonesas y una coctelería de autor ad hoc a la propuesta, la cual ya vienen desarrollando hace más de un año. Es así como de la barra salen por ejemplo creaciones como el Akashi Sour, combinación de whisky japones Akashi, mix de cítricos, syrup y amargo de angostura, o el Al Goji, hecho con Baijiu (el destilado de mayor consumo en China), vermouth macerado en Goji y Campari spicy.
Bao Mamba
General Holley 109, Providencia.
@baomambastgo
