
Este proyecto de Camilo Solano, elegido como el mejor bartender del año en la competencia World Class 2022, nació como formato delivery, pero desde mitad del año pasado llegó para instalarse en un lugar escondido dentro del restaurante Bao Mamba.
Una puerta camuflada en medio del restaurante Bao Mamba, del chef César Sierra, es la entrada a El Sindicato, una especie de speakeasy comandado por Camilo Solano, el mismo que desarrolló este concepto en pandemia, en formato delivery, y lo llevó a ser un bar en junio del año pasado.
Sí, es el mismo que estuvo detrás de la barra del ya mítico Geber Alchemist Bar y que fue elegido como el mejor bartender del año en la competencia World Class 2022.

Unos ladrillos a la vista y una escalera de caracol, en medio de una atmósfera a media luz, te llevan a este espacio donde hay una barra protagonista y unas cuantas mesas, en un ambiente sobrio e íntimo, el que ciertos lunes tiene a bartenders invitados que llegan con algunas preparaciones a complementar esta acotada carta, de ocho preparaciones, entre clásicos, reversiones y de autor. Pero ojo, que a este listado se suma uno que no está escrito y que piden los que saben de su existencia o cuando el bartender lo recomienda. Como la producción es personalizada, hay una cantidad precisa de cocktails, los que se venden hasta agotar stock.

El Jardín, con el que estuvo en World Class 2022, es parte de su propuesta y va con whisky Singleton 12, huesillo y vino Pedro Ximénez, más una buena espuma de Calpis, bebida tradicional japonesa de espíritu lechoso y cítrico, y una dosis de polvo de durazno deshidratado. Esta combinación da vida a un brebaje frutal, con cuerpo, cálido, de aura otoñal, pero no empalagoso, sino más bien fresco.
El más vendido es Momo, que consiste en pisco El Gobernador, soju -destilado de arroz-, pomelo, limón sutil y un perfume cítrico, el que entrega balance a su nariz dulzona, que en boca se presenta en un punto controlado. Se trata de un cocktail limpio y de notas frutales, que te sorprende por los caramelos que vienen de regalo y acompañan a modo de garnish.

Los amantes del Espresso Martini no se pueden perder Kombucha Cold Brew Martini, la que, como bien dice su nombre, tiene en sus ingredientes principales esa bebida fermentada en base a té, elaborada por el mismo Camilo, más una dosis de café preparado en frío con ese especial método de extracción, por 18 horas, vodka Ketel One y licor de café. Por eso potencia es la palabra que mejor define a esta receta, de buena espuma, y que mantiene su estructura original, pero potenciada con la acidez de la kombucha.
En tanto, Ikigai te cautiva de inmediato por su nariz y luego por sus sabores en boca, dado que va con Johnnie Walker Black; piña confitada; shoya -bebida de durazno-; yuzu, un cítrico japonés; y unas gotitas de aceite de sésamo, que vienen a amalgamar este concepto y darle una nota especiada y una nueva profundidad a este tipo sour, de buena consistencia y que se luce por su equilibro entre el dulzor y la acidez.

De seguro no has dejado de pensar en el que está fuera de carta: Not Super 8, el que busca ser el postre de la noche, pues quiere traerte a la mente el sabor de la clásica oblea chilena. Y lo consigue gracias a la combinación de Johnnie Walker Blondie; yogur griego; Supawasa, un sour mix premium; licor de chocolate, bitter y galleta oblea de vainilla, el que por estar bajo un proceso de clarificado consigue un aspecto cristalino, ligero y refrescante, en el que primero percibes su presencia floral para luego traerte de vuelta la impronta de un Super 8. Todo un gol.
El Sindicato
General Holley 109, Providencia.
@_el_sindicato
