
El reconocido restaurante de carnes de origen brasileño estrenó la versión de verano de su carta de coctelería de autor. Una propuesta notable que rescata el espíritu de diversos litorales y logra una versatilidad de perfiles capaz de cautivar a los paladares más diversos.
Rubaiyat, la conocida marca de restaurantes de carnes de origen brasileño, este año cumple una década en Chile. En ese andar ha hecho un amplio trabajo por nutrir su carta de vinos. La curatoría del 2025 —220 etiquetas de diversos valles de Chile más algunas de otros países— le permitió ser distinguido por Wine Spectator con el Award of Excellence y por la revista La CAV. Actualmente, el número subió a 340, de las cuales 51 están disponibles por copas. Sin embargo, no todo es vino.
Si bien la coctelería clásica siempre ha estado presente en la sede de Vitacura, destacando sus reversiones de la Caipirinha, hoy también lo hace su propuesta de autor creada por Gabriel Bernardes y Francisco Almeida.

La inspiración fueron algunos de los principales balnearios de Chile. Se trabajó en rescatar la esencia de cada uno para luego plasmarlo en una receta, abarcando la mayor cantidad de perfiles con el fin de representar los más variados gustos y ser una opción de maridaje para las entradas, carnes, fondos y postres.
Este trabajo dio vida a siete creaciones, las que estarán disponibles hasta abril. Estas presentan equilibrio y una carga de alcohol medida, dejando que cada ingrediente se perciba en armonía y elegancia.

Iquique es un cóctel que busca destacar el desierto, con su parte floral, y el frescor del océano. Y lo logra, pues es delicado, prístino y con ese dejo a flores, lo que se consigue por la combinación de gin Malfy Rossa, licor Maraschino Luxardo, syrup de lychee y jugo de limón.
Reñaca quiere transmitir lo vivo y chispeante que es este sector en verano. Para eso se mezcla ron blanco, Limoncello Luxardo, jugo de limón, azúcar y espumante, burbujas que le dan esa efervescencia y toque refrescante, pero que tiene cierta profundidad gracias a un amargor final que despierta lo cítrico, con un final largo, igual que esas tardes en la playa.
Viña del Mar es ese mix entre el mar y el refinamiento urbano que define a esta ciudad. Whisky Johnnie Walker Black, frambuesa, Maraschino Luxardo y juego de limón son los encargados de transmitirlo, destacando su lado frutal que entra en armonía con la madera, logrando así capas de sabor.
Valparaíso rescata lo colorido y caótico del puerto, con su lado bohemio, al juntar Cachaça Santo Grau, Campari, Ramazzotti Rosato y jugo de limón, para dar vida una linda espuma y un color rosado marcado, que, si bien, a simple vista parece ligero, tiene complejidad, con un amargor marcado, que le da personalidad.

Zapallar tiene ese espíritu elegante sin ser ostentoso, donde la naturaleza está presente por lo floral. Ese concepto motivó a utilizar Brandy Torres 10, pisco Gobernador Platino, licor de Ruibarbo y Montes Outer Limits Sauvignon Blanc, vino de la zona. El resultado es un cóctel de aura sofisticada, ligero, mieloso con una barrica integrada, detalles que envuelven y le dan un carácter reposado, mientras que a lo lejos se siente algo de durazno que refresca.
Ancud destaca el lado marino y los leños, de los árboles y casas que caracteriza a esta parte de la isla de Chiloé. Razón por la que está hecho con The Singleton 12, licor de cacao y vermouth Carpano Rosso, con el fin de perseguir esa nota maderosa que se potencia con un final de fruto rojo que queda muy bien con el dejo de caramelo y chocolate.
Puerto Varas espera transmitir ese confort que da el lago y la lluvia, con la elegancia y calor de la ciudad. Whisky Johnnie Walker Black, chocolate blanco y Licor 43 logran ese resultado y aportan un leve cuerpo cremoso que envuelve, además de dulzor y barrica en sintonía.

Todos se pueden disfrutar con diversas preparaciones. Una ideal para empezar y compartir son los Dadinhos de Tapioca, crocantes por fuera y suave por dentro, ya que además llevan queso, siendo una receta tradicional de Brasil. Dentro de sus clásicos de este restaurante está su suave Carpaccio de Filete con vinagreta de mostaza, alcaparras, queso parmesano y hojas de rúcula. Otro que ha tenido un twist es su Steak Tartar Rubaiyat, filete cortado a cuchillo acompañado de cebollas caramelizadas y un helado de mostaza, que le entrega temperatura, un leve dulzor y cremosidad.
Ya más cercano a la parrilla está la Panceta Crocante con chimichurri, salsa picante y limón asado, que es todo un hit, mientras que uno que se roba las miradas por todo el show con que es servido es el Chuletón, el que se puede complementar con algunas de las ensaladas de tomate, que son todo un imperdible en esta temporada, dado que provienen de las huertas agroecológicas de Nutrivora. En resumen, una experiencia redonda desde la barra hasta la mesa.
Rubaiyat.
Av. Nueva Costanera 4031, Vitacura.
@rubaiyat_chile
