Experiencias

La nueva coctelería del hotel Renaissance Santiago

Foto: © WhereLunch

El experimentando bartender Ignacio González ha desarrollado junto a su equipo una notable propuesta que transita por clásicos, reversiones y coctelería de autor sin mayores preámbulos, la que está disponible tanto en los bares como en los restaurantes de este hotel. 

Se abren las puertas del ascensor en el -1 de Renaissance Santiago. En la mitad del salón, entre sillones y mesas, hay una barra protagonista. Se trata de DBar & Lounge, espacio comandado por el bartender Ignacio González, que invita a sentarse y disfrutar sin preámbulos de cocktails clásicos, reversiones o de autor. Todo eso acompañado de algunas preparaciones de dos de los restaurantes del hotel: Shinsei y Catae.

Si se trata de las creaciones propias hay doce disponibles, siendo cuatro de ellas exclusivas de esta barra, mientras que las otras se dividen en parte iguales entre Catae, cocina con más de una década de trayectoria enfocada en diversas preparaciones chilenas, y Shinsei, un nikkei que toma como inspiración distintos sabores del mundo.

Violeta Fizz. Foto: © WhereLunch

Dentro de las recetas que son exclusivas de DBar está Violeta Fizz, que es servido en mesa para así poder apreciar el cambio de color que tiene, ya que va con Butterfly Pea, insumo que se ha hecho famoso por ese efecto que se produce al entrar en contacto con un elemento ácido. En este caso va infusionado en gin y es completado con Supasawa (mix sour), Saint Germain y cordial de manzanilla, la que se siente al final de forma delicada y combina con la parte floral. Es finalizado con agua tónica para regalarle unas leves burbujas, logrando equilibrar el dulzor con el amargor. El cuarteto de este espacio se completa con reversiones de los populares Mojito, Negroni y Sangría.

Los que están disponibles también para Catae buscan hacer un relato de Chile, para seguir en línea con lo que es su propuesta gastronómica. Dentro de ese puzzle está el seco Rosa Estelar, un aperitivo que va con pisco transparente, vermouth italiano Cocchi Americano Bianco, que le da fuerza y estructura, más cordial de pomelo, bitter y una infusión de pétalos de rosa que suaviza el toque de los amargo.

Ocaso del Valle. Foto: © WhereLunch

En tanto, Ocaso del Valle es un homenaje a los colores del atardecer de donde nace el pisco, por eso su destilado base es Gobernador 40°, que se mezcla con miel de agave y aperol, que se deja sentir y aporta un amargor sutil, el que se equilibra con una dosis de Supasawa. Su garnich es un gajo de pomelo flambeado que llega caramelizado y algo ahumado.

Otra alternativa es Despertar Patagónico, que nace de un cordial floral infusionado con gin, yerba mate, té verde Jazmín, manzanilla, que le regala un espíritu elegante y algo asiático, que conversa con la cuota de Supasawa. Es fortificado con vermouth dry y es completado con espumante para las burbujas.

Terevaca. Foto: © WhereLunch

Terevaca es un viaje a Rapa Nui, por lo que llega con un aura más Tiki gracias a la combinación de ron Flor de Caña 5 años, aperol, un cordial de naranja, almendras y coco, más piña asada. De cuerpo lechoso, pero sin restarle frescura, y con un coco que se deja sentir y que potencia ese lado tropical, que entra en sintonía con un dejo ahumado.

En el mundo de Shinsei está San-Hattan, que como se puede esperar es una reversión del clásico Manhattan, por eso lleva Bourbon, Giffard de maracuyá y vermouth Cocchi di Tonino, logrando una textura sedosa, perfil elegante y una buena integración de la barrica.

San-Hattan. Foto: © WhereLunch

Otro es Kumo, que en japonés significa nube y está inspirado en el Dios del Trueno. Está hecho con gin, Genepy (digestivo), cordial de piña asada y está terminado con espumante Brut. Este cocktail tiene un dulzor controlado, con una fruta presente que está en onda con el lado herbal y que le regala algo de cuerpo, siendo fácil de beber.

A la lista se suma Shiroi Awa, como se diría espuma blanca en Japón. Está elaborado con Saint Germain, pisco Gobernador 40°, donde la uva y su lado verde hace match con un cordial de Sauvignon Blanc y una dosis de sake, siendo un aperitivo ideal por su acidez. La lista termina con el interesante Ninja Carmesí, hecho con Don Julio Blanco, un cordial de betarraga, cacao y manteca de cacao, que por su estilo es ideal para cerrar la experiencia.

Renaissance Santiago Hotel
Avenida Kennedy 4700, Vitacura.
@renaissancesantiagohotel

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