
Una amber lager de 4,4° de alcohol y muy fácil de beber, marca el regreso a los orígenes de la icónica marca craft, instalada desde hace 16 años en Diaguitas.
Antes de que Guayacán fuera Guayacán, existió una receta que marcó el origen de la cervecería. La historia se remonta a 2007, dos años antes de su fundación oficial, cuando Cristóbal Holmgren elaboraba y embotellaba una amber lager en su casa de Cochiguaz. Fiel a su espíritu homebrewer, comenzó a compartirla con amigos y vecinos, quienes, fascinados con el resultado, la bautizaron como «Clandestina».
“Estaba probando distintas levaduras en lotes de 20 litros, y hubo una levadura lager en particular que me sorprendió por su suavidad, y porque funcionaba muy bien con el agua baja en carbonatos del río Cochiguaz. La recepción fue espectacular y terminó transformándose en el hit de ese verano”, recuerda Holmgren, hoy maestro cervecero de Guayacán.
Al poco tiempo, junto a Andrés Toro, hoy cofundador y director de Guayacán, deciden formalizar este emprendimiento y crear lo que actualmente se conoce como Cervecería Guayacán, pero esa etiqueta no volvió a ver la luz ni se incorporó al portafolio de la cervecería diaguitana. Hasta ahora.
Casi 20 años después, la misma receta de esa cerveza estilo moonshine vuelve a la superficie en un lanzamiento inédito y que, al mismo tiempo, significa un regreso a los orígenes de Guayacán. Y, según especifica Cristóbal Holmgren, vuelve para quedarse. Ahora, eso sí, mejorada con la tecnología de la planta cervecera de Diaguitas.

“La nueva Clandestina es una amber lager de sólo 4,4° de alcohol, de color cobrizo claro y cuerpo medio, entregando notas a malta balanceadas con el lúpulo saaz agregado en cocción, sumado al sutil aroma del lúpulo tettnang aplicado en maduración. Es persistente en boca, pero muy fácil de tomar, y combina muy bien con una entraña a la parrilla y con hamburguesas no muy condimentadas”, subraya Holmgren.
A fin de cuentas, Clandestina asoma como una cerveza muy directa, schopeable, refrescante y con un alto nivel de tomabilidad. El clásico perfil que se apunta como buena candidata para después del trabajo, un tercer tiempo entre amigos o acompañante en los asados. Una cerveza que se toma fácil, pero que deja huella.
Guayacán Clandestina ya está a la venta en latas de 470 cc a través de www.guayacan.cl a un precio de $18.990 la caja de 8 unidades, y también en schop y venta individual en todos los Beergarden Guayacán y Rincón Guayacán.
