
Detrás de este proyecto, ubicado en plena Providencia, está Maximiliano Muñoz, uno de los socios de Guappo Bistró, quien llega con una propuesta enfocada en otra línea de sabores, aunque sin dejar de imprimir su sello distintivo.
Cuando se cruza el umbral de Huggo Comedor, se percibe que se está en un lugar con onda, que se mueve entre el aura de una cafetería de especialidad y de un comedor sin mayores pretensiones, pero con personalidad.
Sus sillas y mesas como de una antigua fuente te hacen un guiño, mientras que los amplios ventanales y el blanco que contrasta con un verde oscuro te hablan de un minimalismo con estilo, que se refuerza en detalles como algún cuadro o una tabla de skate colgada de una pared.

La música de fondo, mayormente en inglés – se escucha mucho soul y funk un día al almuerzo -, refuerza todo este concepto creado por Maximiliano Muñoz, más conocido como Maqui, quien también es uno de los socios de Guappo Bistró.
Este restaurante y café que abrió sus puertas a fines de octubre busca desarrollar una propuesta de cocina chilena con guiños modernos y de autor, que te traiga de vuelta cierto recuerdo o te transporte a un lugar del país gracias a sabores, productos o alguna receta.

Por eso, dentro de su acotada carta, la que pretende ser bastante dinámica, puedes encontrar sabores como los del Tártaro Cardenal, inspirado en la clásica Palta Reina, ya que sobre un mix de hojas verdes y un rosti de yuca y papa, aparece media palta que va cubierta de un tártaro de camarón chileno, cortado fino y que se siente sutil entre la emulsión de cebolla, limón, alcaparra y cilantro, combinación golosa y con marcada sazón.

En los fondos está La Bondiola, un lomo vetado de cerdo, braseado con vino blanco, verduras y durazno, sobre su propio jugo, que resulta tan evocador como delicioso, pues su carne aparece suave, fácil de cortar, con un sabor profundo que te lleva de regreso a casa. Va acompañado de una ensalada que cambia constantemente y que en este caso es una buena dosis de betarraga aliñada con un mix de hojas verdes.
En las recetas de autor están unas notables Zanahorias de la Huerta, las que están en escabeche y que luego van a una plancha caliente con mantequilla con romesco, salsa catalana, y una dosis de avellana chilena, con esa nota terrosa que conversa con estas verduras que llegan en su punto, firmes y sabrosas, que se elevan con la acidez que deja su paso por vinagre y la dosis que regala una espuma de ricotta de cabra de Colectivo Fermento. Todo un acierto.

Otro son los Espárragos Dorados, sellados y cubiertos con avellanas chilenas, que potencian ese toque ahumado, y que a su vez descansan sobre unos tersos porotos blancos, que toman mayor enjundia gracias a un chimichurri que da frescor.
La Pesca, un plato en constante mutación y que tiene de protagonista al pescado que esté disponible, en este caso un róbalo, aparece con una interesante costra, generada luego de su paso por sartén, que le entrega otra capa de sabor; es acompañado de un buen cremoso de berenjena quemada, ajo, miel y un furikake de cochayuyo con sésamo blanco.

Por el momento, la patente de alcohol no está disponible, por lo que dentro de su oferta hay un Jugo de Huesillo, con una buena dosis de hielo, siendo bastante refrescante, de dulzor controlado y lo suficientemente ligero para acompañar la experiencia.
En el mundo dulce los sabores tienen también ese tinte de añoranza. Una muestra es su colegial, de buena consistencia y con una dosis de semilla de amapola que aportan a su textura, mientras que una salsa de toffee casera lo eleva para dejarlo en la estratósfera de los amantes de lo dulce. Para los que conocen la cocina de Maqui, este postre bien puede recordar su alucinante flan de caramelo, receta exclusiva de Guappo Bistró.

A la lista se suma Frutillas con Merengue, las que son maceradas en azúcar y van con un merengue hecho en el lugar, acompañado de una salsa inglesa y unas hojas de menta aportan algo más de frescura.
En el lado dulce más de autor está el Falso Helado de Chocolate, pues se trata de un ganache de 55% de cacao, con café, que es potenciado con una dosis de escamas de sal y una salsa de cerezas al vino tinto con una dosis de aceite de oliva que conversa genial con todos los ingredientes.

Como Huggo Comedor es también un café de especialidad que trabaja con distintos orígenes, en este momento Perú, hay diversos sabores pensados para el desayuno o para la media tarde. Uno de ellos son las churrascas, las que son elaboradas en el local, y unos sánguches como el Conserva de Pescado, que pretende rendirle honor a la clásica pasta de atún hecha en casa, salvo que acá es con bonito, jurel o palometa, dependiendo de lo que ofrezca el mar, el cual se mezcla con una lactonesa de ajo asado, merkén y limón, el que se deja sentir sin miedo en esta cremosa mezcla que es servida en un pseudo pan brioche, elaborado en el lugar, y que es otra forma de rendir honor a la cocina chilena.
Huggo Comedor.
Luis Middleton 1698, Providencia.
@huggocomedor
Puedes encontrar otra información de Huggo Comedor en la guía 800.cl
