
Este proyecto ha dado varios saltos en su camino. Ahora están en un local más grande, por lo que han incorporado la opción de almuerzo, con un plato único de tinte casero, pero con su sello.
Mirlo, ese pájaro tan común en Chile, es para Gabriela Medina un recuerdo de su oriundo Coquimbo, pero también una especie de señal. Cuando vio muchas de esas aves en el sector donde hoy se encuentra su local sintió que era un llamado del destino para dar el paso de dejar su cocina casera, que había ganado fama por el formato delivery, y establecerse en ese barrio. El nombre ya estaba claro.
Gabriela no es cocinera ni pastelera, algo que parece difícil de creer cuando uno ve sus bellos postres y prueba cualquier de sus recetas, ya sean dulces o saladas. Lo que sí, desde pequeña estaba entre fogones creando. Y le gusta. Si bien, es nutricionista, en algún minuto pensó en estudiar gastronomía. Con el tiempo se dedicó a la investigación, por lo que tuvo que impartir varios talleres de cocina. Un día, aburrida de la vida de oficina, decidió dar el salto y comenzó con sus preparaciones dulces. Era el 2019.

Al tiempo abrió, junto a su socia Pamela Flores, su local y al poco andar, en el 2022, se trasladó a donde se encuentra hoy: Eliodoro Yáñez 961, Providencia. Acá, como ha sido desde que nació la marca, el foco está en los productos y materias primas, las que son frescas y orgánicas, mientras que todo es elaborado por ellos, salvo los embutidos.
“Muchos piensan que somos una cafetería de especialidad y la verdad es que el foco está en la comida. De igual forma, nosotros trabajamos con un buen café, Coffee Culture Coffee Roasters, y los orígenes van cambiando”, revela esta autodidacta cocinera que ha viajado mucho, incluso, vivió un tiempo en Australia.

Con el cambio de casa también se amplió un poco más la oferta, por lo que incorporó la opción de almuerzo, que es un plato único, que rota a diario, y que contempla una opción vegetariana. Por eso, de 13 a 16 horas, te puedes topar con pastas, alguna proteína de protagonista o legumbres, las que llegan al menú cada dos semanas, por lo difícil que es que el público las consuma. Algo que cuesta comprender cuando uno cucharea esos geniales garbanzos especiados, con cúrcuma, jengibre y limón, más leche de coco, chalota frita, espinaca y una dosis de yogur hecho por ellos, mezcla que te abriga por dentro, por su enjundia y dosis de picante, pasando por la panza para llegar hasta el corazón. Acompaña una ensaladilla verde con un toque de granada, que aporta su cuota dulce, y una limonada refrescante, de sutil acidez y dulzor.
En lo que respecta a los desayunos y a las onces, las preparaciones entre panes toman protagonismo, y cómo no, si tanto su brioche, con 24 horas de fermentación en frío, como el tradicional, hecho de masa madre, son un lujo, trabajo realizado por el panadero Matías López.

En lo salado, una creación no muy común es la Tostada Chutney, que tiene un leve dulzor que le hace guiños a un picor coqueto y eléctrico a la vez. Esto porque sobre una tostada brioche va un chutney de pimentón con aceite picante con sésamo, chalota, que se equilibra con una dosis de ricotta, elaborada en el lugar, con buen punto de acidez y consistencia, y que es elevada por un huevo pochado que al reventarlo es todo un espectáculo.
Ahora en lo dulce dentro de sus hits está la Tostada Francesa, una golosa y fresca combinación que tiene como centro a un brioche esponjoso y sabroso, que además va glaseado, lo que aporta un crunchy, acompañado de un genial yogur griego, un syrup casero, y frutas, como frutillas y arándanos.

Entrando de lleno en la repostería, hay pan de chocolate, galletón vegano de chocolate, cheesecake vasco, entre muchas otras preparaciones, siendo una bien particular el alfajor relleno de frambuesa con manjar, el que también lo cubre junto a una dosis de maní, siendo una receta que te puede llevar a volar alto, como si fueras un mirlo…
Mirlo
Eliodoro Yáñez 961, Providencia.
@mirlo_scl
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