El 2026 se viene movido para este polo gastronómico de Santiago gracias a un cambio de casa y la apertura de nuevos conceptos. Incluso, uno que se está cocinando lentamente promete refrescar la escena al incluir al menú música y cultura.
PULPERÍA SANTA ELVIRA
El reconocido restaurante que nació hace siete años en Matta Sur con Javier Avilés en los fogones y Florencia Velasco en servicio, comunicación y decoración se cambió de casa, ofreciendo en ese lugar un último servicio el sábado 21 de marzo. Desde el martes siete de abril comenzará a funcionar en Lincoyan con Tegualda, también en una casona antigua, muy al estilo de la primera sede, pero más grande. Seguirá con su pizarra con platos a la carta — su cuarteto en entradas, fondos y postres— y en la noche con su menú degustación, que en este momento habla de los pueblos Changos y Lickanantay, ambos de Atacama, donde se crió Javier. Dentro de los cambios está que ahora contará con una versión vegetariana que debe ser pedida con tiempo. A esto se suma la mesa del pellejo para los sábados y domingos al mediodía, con platos al centro de mesa para compartir. Otra de las novedades será su horario: de martes a sábado en la noche y de jueves a domingo a mediodía.
GINO LAUTARO
Gino es un mecánico que aburrido de sus quehaceres y algo envidioso del éxito de su sobrino, Tony Lautaro —quien abrió una pizzería en agosto de 2024 en el Mercado Urbano Tobalaba (MUT)—, decide abocarse a su pasión culinaria: las pastas. Por eso, renueva su taller en Factoría Italia para instalar un restaurante, que comenzará a funcionar a mitad de mayo. Ese es el relato que ha creado para su nueva marca la familia Reynes —con León a la cabeza del proyecto— y su socio, el cocinero Matías Arteaga. La esencia sigue siendo producto chileno tratado con técnica mediterránea, pero ahora volcado a las pastas, poniendo énfasis en las al bronzo, es decir, moldeada a través de matrices de bronce tradicionales, lo que le da una superficie rugosa y porosa, que permite que las salsas se adhieran mejor. Eso, porque estas serán protagonistas y se caracterizarán por ser profundas y con bastante enjundia, una decisión tomada luego de viajes a Buenos Aires y asesoría con cocineros argentinos. El menú se complementará con ensaladas y diversos fritos italianos, una línea que aún está en desarrollo. Eso sí, no habrá pizzas, un área exclusiva de Tony. También tendrá coctelería de autor y vino, uno de sus fuertes, una oferta que estará compuesta por grandes marcas y pequeños productores. Todo muy en línea con el concepto de la familia Lautaro.
OLIVIA BISTRÓ
Los cocineros Sebastián Jara y Roxanna Contreras no solo se entienden bien fuera de la cocina, sino también lo hacen dentro de ella. Por eso, esta pareja con vasta experiencia —él detrás de varios proyectos de renombre, siendo el último Karai; ella con más de diez años de trayectoria en la Quinta Región y ex integrante de la Selección de Gastronomía de Chile— decidieron cocinar un proyecto personal e íntimo: Olivia. El nombre aparece en honor a la abuela materna de Sebastián. Si bien, no la conoció, siempre la ha sentido como su guardiana, tanto de él como de su clan. Con esta propuesta la pareja quiere plasmar la idea de disfrutar la mesa junto a la familia, pareja o amigos con platos al centro para compartir. La comida será, principalmente, bocados estilo tapeo, donde habrán tiraditos, ceviches y tostones, entre otras recetas. Por el momento, la marca estará presente en eventos y cenas, lo que será la antesala de su futuro comedor, que estará en Barrio Italia y con fecha de apertura para el último trimestre del año.
Bonus Track
MESTIZO. El restaurante que comenzó hace casi dos décadas en el parque Bicentenario haciéndose conocido por su fabuloso spot y sus sabores, abrirá prontamente una segunda casa entre Marín y Santa Isabel. Se trata de un galpón antiguo rescatado prácticamente por completo, espacio en el que ha trabajado durante dos años el arquitecto chileno Smiljan Radić —ganador del premio Pritzker 2026, considerado el máximo galardón de la arquitectura a nivel global—, quien también estuvo a cargo de la arquitectura del local de Vitacura.
¿Y que viene el 2027?
VECINO. Una sala de concierto subterránea con un restaurante en la parte superior es lo que trae este proyecto que se lanzará durante el primer trimestre de 2027 en Salvador 1405, y que tendrá una capacidad que va entre las 600 y mil personas. Este proyecto nace de la alianza de Primavera Fauna y el grupo Melting Cook, de la familia Reynes, quienes también tendrán a Matías Arteaga al mando de lo gastronómico. La carta aún está en creación, pero la idea es disfrutar de los sabores durante todo el día, pero con fuerte en la noche, para antes o después del show. En el lugar también habrá un listening bar con vinilos, uno de los conceptos de bares que ha tomado fuerza internacionalmente y que es todo un boom.
