
Esta marca creada hace cuatro años por el chef, Gonzalo Vidal, y su socia, Carla Rojas, tiene desde noviembre de 2025 un nuevo local donde siguen con sus rolls de autor, a lo que se suma una carta de temporada siempre con la técnica japonesa y el sazón nikkei basado en productos chilenos.
Fotografías © Carla Rojas
Gonzalo Vidal va todos los días al mercado pesquero de Santiago. Ve lo que está disponible, en buenas condiciones, y lo compra. Puede ser lisa, cojinova o róbalo, entre otros tipos de pescados. Todo con el fin de nutrir Bask, su sushi nikkei que tiene cuatro años de historia, pero que desde noviembre de 2025 tiene una nueva sede en Lastarria.
Este chef que adora la cocina chilena y el fuego —ha tenido mucha experiencia en cuarto caliente, entre ellas su paso por el Hotel Manquehue y en Capataz del hotel Monticello—, se fue acercando sin quererlo al mundo del sushi y los peces. Un paso por Sushi Thai y un reemplazo en esa área en El Pescadero fueron definiendo el camino. Luego, cuando llegó la pandemia, comenzó a prepararlos en su departamento en Recoleta y en 2022 se convenció, junto a su pareja y social, Carla Rojas, de tener un espacio propio.

Así Bask —que en inglés es sinónimo de disfrutar— se instaló en Galería Lastarria, un lugar que por la demanda se terminó haciendo pequeño. Desde ese momento la consigna eran rolls de autor combinados con algunos tradicionales, más ciertos platos que también tienen como base la técnica japonesa, el sazón nikkei cruzado con productos chilenos, poniendo énfasis en los pescados de estación y materia prima fresca.
“Bask es un espacio que nace desde la idea de compartir y disfrutar. Al final es el resultado de años de esfuerzo, aprendizaje y de las ganas de hacer comida rica, que nos haga felices. Buscamos ser un lugar cercano; nos interesa que la gente se sienta cómoda, que disfrute, que coma rico. Que la experiencia sea acogedora, honesta y que den ganas de volver”, cuenta Gonzalo.
La carta se divide en entradas, sashimis, nigiris, chirashis (plato japonés en una base de arroz de sushi cubierto con pescados, mariscos y vegetales frescos), rolls (clásicos, especiales y veggies) y una carta de temporada que irá cambiando cada estación de acuerdo a los productos disponibles.

Para comenzar están las infaltables Gyozas. Hay de diversos tipos y vienen cinco unidades. Una de ellas son las de cerdo, que viene desmechado con col china (tipo repollo) y un aderezo thai, que le da un sabor profundo, en su límite de punto de sal, dentro de una tersa masa. Encima unos vegetales cortados muy finos y de base una salsa de leve espíritu cítrico, otorgando ambos un buen contrapunto.
Otro, que está desde el inicio, es un Tiradito, que va con crocante de arroz, palta asada, chalaquitas, esfera de ponzu y leche de tigre de ají amarillo, que llega más para aportar sabor a este colorido plato que seduce tanto a la vista como en boca.

En los nigiris se puede escoger que sea con salmón o la pesca del día, que es lo que sugiere el chef. Uno es el de cojinova con caviar rojo, mousse de palta y brotes de mostaza, un terso y elegante bocado donde el pescado se luce.
En los rolls está el de la casa, Bask, que es uno de los hits. Se trata de un futomaki (tipo de sushi que se caracteriza por su gran tamaño) de pesca del día o salmón curado en ponzu, con tapiocas de ponzu, camarón apanado, palta, furikake y un mix de brotes que es una explosión en boca que combina lo cremoso con lo crocante y lo goloso del tempura con la acidez y frescor de los otros ingredientes.
Una de las novedades de esta nueva casa es la carta de temporada, ítem donde la pesca del día toma protagonismo, en este caso, la lisa. Por eso, se luce en un nigiri que va con mantequilla al pilpil, crocante de arroz y brote de cilantro, siendo un bocado con personalidad donde se siente el ahumado y un picor coqueto.

También este pescado aparece en un crocante Karaage, que se eleva aún más gracias a unos pepinos y zanahorias encurtidos en el lugar, que están tremendos, y una salsa de durazno nectarin, que entrega otro contrapunto y, que si bien, dice spicy, no llega con picor. En los rolls de esta categoría está un futomaki relleno de lisa, ají verde encurtido, palta, apio envuelto en cojinova, mousse de palta-ají verde y caviar rojo, siendo una sorprendente mezcla donde prima el verdor, frescor, crocancia y la personalidad de los pescados.
Por el momento, para beber hay unos buenos té helados hechos por ellos —como de ceylán con canela y de Hibiscus—, kombucha de Mirai Food Lab, sidras y cervezas japonesa Asahi. Lo que sí, se vendrán actividades que se irán informando por redes sociales, como una cata de pescados, lo que demuestra que la pesca de temporada es la base de cómo disfrutar Bask.
Bask
Merced 297-A, Santiago.
@basksushi
