
La pizzería más exitosa de la capital estrena un espacio dedicado a los sándwiches en focaccia artesanal, con ingredientes italianos y el sello de calidad de la casa.
Fotografías © Pan’ino Amorino
El spin off, esa historia alternativa y paralela derivada de una idea central exitosa son pan de cada día en los universos audiovisuales. Star Wars o El Señor de los Anillos en el mundo del cine, y qué hay que decir de series televisivas que llevan décadas sumando nuevos escenarios; entre más exitosa la idea original, más posibilidades de expandirla en otros formatos.
Pero en nuestro mundo culinario la lógica pareciera ser al revés. Si hay éxito, se mantiene el concepto, en lo posible sin variaciones para poder minimizar el riesgo. Es por eso que llama la atención la aventura que significa Pan’ino Amorino, el nuevo concepto que acaba de abrir al alero de uno de los restaurantes más exitosos de las últimas décadas, la pizzería Tiramisú.

Este gigante de la cocina capitalina acaba de remodelar un local contiguo donde antiguamente operaba una cadena de farmacias, y en vez de ampliar aún más su siempre abarrotado comedor, decidió aventurarse con este nuevo formato. Acá el concepto es simple: replicar los panini italianos tradicionales, esos que están presentes en cada barrio y en cada almacén italiano donde el formato autoservicio es la tónica.
Como lo indica su nombre, acá quien manda es la versión itálica del sándwich hecho en base a focaccia —ese pan originario de Liguria, esponjoso por dentro y crocante por fuera—. Sus rellenos combinan desde recetas tradicionales del país de la bota hasta guiños al paladar local, siempre con materias primas de primera calidad.

Partimos probando el mix de Mortadella con Stracciatella, albahaca y pesto de pistacho. Una combinación potente donde primero se siete el crocante del pan combinado con las hojas de albahaca, y luego la enjundia suavemente dulce de una mortadella que aumenta su sabor gracias a un delgado corte pluma.
El siguiente panini fue una lograda y atómica mezcla de Pastrami, rúcula, lascas de grana padano y un toque de salsa cesar, una sabrosa combinación donde gana protagonismo la intensidad del queso.
Por último, escogimos el panini con Salmón Ahumado, sobredosis -literal- de rúcula, lascas de grana padano y gotas de acero balsámico denso. Una mezcla que funciona mucho mejor de lo que uno pensaría, con las láminas del pescado peleando el protagonismo con el aceto.

Las pizzas también están presentes en este lugar, pero en un formato diferente. Acá se optó por tener las Pizza in Teglia, recetas horneadas en moldes rectangulares, con una masa aireada y esponjosa de base crocante y que tiene la particularidad de hornearse por más tiempo que su par napolitana. Acá cada una de las recetas se cocina durante cinco minutos a 240 grados.
Pedimos uno de los grandes éxitos de esta sección, la Salumería, con láminas de mozzarella fiord di latte, peperoni, salame y spianata dolce (embutido de la región de Calabria similar a un chorizo), un goloso plato que da para volver por él en las tardes frías que se avecinan.

El café es un tema importante en este local, tanto que decidieron dejar de lado las marcas tradicionales y comenzar a tostar sus propios granos. Esto no es de extrañar si en su equipo se encuentra Matías Lama, barista y uno de los pioneros en el café de especialidad en Chile. Es uno de los pocos lugares donde el cliente casi siempre se encuentra con un espresso bien hecho; aunque tanto esfuerzo merece una taza de mayor grosor que ayude a mantener la temperatura.
En cuanto a los líquidos, cuenta con un formato de autoservicio que va desde aguas hasta algunas bebidas como kombucha, además de una selección de cervezas artesanales, con un par de opciones italianas.
Resulta notable este nuevo giro del Tiramisú, una marca que parece decidida a conquistar los distintos formatos de la cocina italiana. Con este paso, expande su frontera más allá de las pizzas para abrazar la cultura del panini, demostrando que su dominio de la tradición del país de la bota está más vivo que nunca.
No sería raro que en los próximos meses veamos una trattoría asociada a este verdadero gigante de la cocina.
PAN’INO AMORINO
Av. Isidora Goyenechea 3103, Las Condes.
@paninoamorino
