
Durante más de seis décadas, este espacio ha conquistado los paladares de los vecinos de la Plaza Ñuñoa y lo ha hecho con recetas que cuidan tanto el producto como la tradición y el sabor.
Fotografías © Darío Córdova
El sándwich debe ser una de las recetas más democráticas de Chile. Lo comen hombres y mujeres, niños y ancianos, ricos y pobres. Es desayuno, almuerzo, once, cena y una de las comidas predilectas para rematar una noche de carrete. Es por eso que lo que pasa entre panes es algo muy serio en nuestro país.
Antes del boom de las hamburgueserías, antes de la llegada de los bao o los sando, e incluso antes de que apareciera la primera cadena de comida rápida de aires gringos por estas tierras,estaban las fuentes de soda: espacios donde generación tras generación de chilenos nos hemos rendido ante la abundancia y sabrosura de estas preparaciones, usualmente en compañía de un shop helado.

Uno de estos locales es la Fuente Suiza, uno de los primeros restaurantes instalados en las cercanías de la Plaza Ñuñoa allá en el año 1954 (aunque antes tuvo versiones en el centro de Santiago y en Vicuña Mackenna). Además, carga con la leyenda no comprobada de ser el primer espacio que vendió churrascos en Chile, bautizados así por el ruido que hacía la carne al cocinarse en la plancha.
La Fuente Suiza fue uno de los primeros restaurantes instalados en las cercanías de la Plaza Ñuñoa, allá en el año 1954. Sus fundadores fueron el inmigrante alemán Guillermo Laengle y su esposa, la cocinera suiza Marta Beurer.
Sus fundadores fueron el inmigrante alemán Guillermo Laengle y su esposa, la cocinera suiza Marta Beurer, quienes trajeron los sándwiches generosos a esta zona de la capital y que durante décadas estuvieron al frente de este espacio. En la actualidad es la segunda generación quien se encuentra a cargo de este emblemático lugar, mientras que la tercera generación está a cargo de las nuevas aperturas en centros comerciales en alianza con el grupo Mil Sabores.

Partimos la visita con media porción de Crudo, posta rosada sin rastros de grasa, de buena molienda, aderezada con un poco de cebolla cruda y acompañada por ají verde, cebolla, cilantro y una adictiva mayonesa casera junto a algunos pepinillos dill para aderezar a gusto. Un plato donde la textura es fundamental.
Seguimos con una de las mejores invenciones culinarias de nuestro país: el Chacarero, una receta que muestra todo el sabor y el potencial de los productos de temporada. Viene con carne de delgado corte, jugosa y muy blanda, rodajas de tomate fresco, unos porotos verdes al dente, levemente crujientes y un toque de ají verde de discreto picor, mezcla que no necesita ningún tipo de salsa para hacerlo brillar.
Toda fuente que se precie de tal alcanza la fama a través de una sola receta, el Lomito, y acá encontramos una de las mejores versiones de la capital.

Toda fuente que se precie de tal alcanza la fama a través de una sola receta: el Lomito. Acá encontramos una de las mejores versiones de la capital, compuesta por finas láminas de carne de cerdo (lomito centro, en este caso) con casi nada de grasa, cocinadas por horas en un caldo de verduras y especias. Esta preparación viene acompañada de tomate fresco, un chucrut hecho solo con repollo fermentado con sal (sin agregados de vinagre) y una abundante mayonesa casera, todo soportado por un pan que está a medio camino entre la frica y el amasado. El resultado es puro sabor e intensidad.
Los completos son parte fundamental de este tipo de lugares, y acá tienen personalidad propia gracias a un pan esponjoso, sin excesos de miga y que se sirve tostado y levemente crocante, y una salchicha de corte ahumado con dimensiones mayores a las industriales.

En tiempos donde los restaurantes abren y cierran de manera alarmante, encontrarse con un lugar con décadas de vida, con un producto de invariable calidad, es un verdadero lujo. Y puede que el éxito de la Fuente Suiza sea que sabe que no solo vende comida, sino que también evoca recuerdos, y que sus mesas no son un simple comedor, sino un lugar de encuentros intergeneracionales.
FUENTE SUIZA (ÑUÑOA)
Av. Irarrázaval 3361, Ñuñoa.
@fuentesuiza
