
Día, tarde y noche convergen en este naciente multiespacio a través de una propuesta ecléctica, donde la intensidad de los sabores dicta la pauta.
Fotografías © Darío Córdova
A veces parece que las propuestas gastronómicas interesantes se concentran solo en ciertas comunas de Santiago, en barrios determinados o incluso en un puñado de calles específicas.
Si bien las propuestas suelen aglutinarse en sectores delimitados, hace tiempo que surgen excepciones. Una de ellas es Kütral, una nueva apuesta que viene a llenar un vacío en Peñaflor, comuna históricamente agrícola que, tras un importante desarrollo inmobiliario, hoy se alza como un polo cada vez más populoso y demandante.
Conscientes de esta realidad, hace un par de meses abrió sus puertas este espacio gastronómico. Su propuesta nace con la intención de cubrir un amplio espectro: desde el almuerzo relajado al mediodía hasta una atmósfera de clara vocación nocturna.

Y debido a esta premisa, es que este lugar tiene varias almas, partiendo por una amplia carta donde los platos para compartir son los dominantes. Ahí aparece una de las preparaciones nacionales casi olvidada, la Pichanga, con dados de dos variedades de jamón, tres tipos de quesos, aceitunas negras y sajadas además de pickles bien logrados, crujientes y con ese sabroso gusto a vinagre. Un buen picoteo hecho con productos premium, con cecinas De León y encurtidos By María.
Seguimos con un plato que se ve muy tentador en carta: Locos y Pulpo Grillado, con láminas de este sabroso molusco pasadas por la plancha y servidas con una suave lactonesa y coronados por un generoso tentáculo de pulpo a la parrilla. Dos tremendos ingredientes que lamentablemente fallaron en su textura, pues ambos llegaron muy firmes.

Como todo espacio que quiera conquistar la noche, acá los sándwiches son fundamentales. Probamos el Abierto de Entraña, una tapa de formato XXL con trozos de entraña Angus bastante jugosos que venían bañados por un suave pesto y cubiertos por un generoso trozo de queso emmental gratinado, además de hojas de rúcula para refrescar y darle una nota crocante.
Seguimos con un goloso Sandwich de Brisket, especiado trozo de vacuno cocinado por horas, de buen sabor y textura, acompañado por abundante cebolla caramelizada y queso fundido. Un mix ganador que dan ganas de acompañar con una piscola.

Si se es fanático de las carnes, acá se pueden encontrar cortes Angus de primera calidad. Nosotros pedimos el Flat Iron, un buen trozo con una correcta grasa de cobertura pero que queda mejor preparado al grill que solo en plancha.
Mención aparte merecen sus papas fritas trufadas, crocantes por fuera, cremosas por dentro, y con la cantidad justa de un buen aceite de trufa, un balance difícil de lograr.

Acá también se pueden pedir las pizzas de Mandala, un delivery artesanal de renombre en la zona que decidió abrir su primera cocina fija en este lugar. De ellos pedimos la Pizza Margarita, el estándar de todo espacio con estas redondas preparaciones y que acá llegó con una muy buena passata, elaborada con tomates frescos de la zona, con buen queso y con las correspondientes hojas de albahaca.
Su carta de vinos es acotada, donde destaca la línea Altum de TerraMater y un par de etiquetas de pequeños productores. En cuanto a su coctelería, acá se juega con los clásicos y algunas reversiones de estos bastante acertados, sobre todo cuando introducen sabores picantes en las preparaciones. No faltan tampoco las cervezas, con una buena selección de marcas artesanales.
Kütral Espacio Gastronómico.
Miraflores 777, Peñaflor.
@kutralespacio.cl
