
Los años de circo de este restaurante se sienten en recetas consolidadas, sabrosas, a precios razonables y entregadas en un tiempo más que correcto. Un lugar donde su éxito se entiende al primer bocado.
Lo simple, rara vez suele ser sencillo. Esa es una máxima que también se puede aplicar a la cocina, sobre todo cuando hablamos de una gastronomía con siglos de tradición.
Cuando un comensal va a un restaurante clásico la premisa es que paga para probar recetas tradicionales sin mayores cambios. Acá la innovación en cuanto a sabores juega en contra.

Y esta premisa la entiende a la perfección el restaurante Le Bistrot de Gaetan, un lugar que desde sus inicios tuvo claro su vocación: cocina francesa clásica bien hecha a precios razonables.
Llegamos temprano al restaurante y ya había algunas mesas ocupadas. La mayoría con comensales que parecían habituales del lugar. Partimos la visita con un Carpaccio de Salmón Ahumado en frío, un plato que cumple, con láminas de salmón aderezadas sólo con alcaparras, un poco de rúcula y escamas de parmesano, donde la carne del pescado se sentía con un delicado sabor a humo y con una suave nota especiada.

Seguimos con un clásico de este lugar, el Paté de Campagnie, una receta que va cambiando según su lugar de elaboración. En Le Bistrot se puede probar una de las versiones más clásicas de este producto, con carne de cerdo picada y aderezada suavemente con tocino. Un bloque muy sabroso, con un acertado acompañamiento de cebolla caramelizada, contrapunto dulce con el que jugó de maravilla, sobre todo al mezclar estos dos ingredientes con en adictivo pan casero que llega de cortesía.

De fondo pedimos uno de los grandes clásicos de este lugar, la Trucha Arcoíris con mantequilla y almendras; pescado servido entero (con cabeza, espinas y cola) que rápidamente fue limpiada por nuestra garzona.
Para algunos puede resultar algo impactante, pero la verdad que este detalle le otorga un sabor único a un producto de sabor delicado que acá gana nuevos niveles de intensidad, el que sólo aumentaron gracias a la abundante salsa de mantequilla que lo acompaña. Las almendras, más que aportar en sabor, lo hacen en textura, con un interesante contrapunto crocante.

El acompañamiento brilló por sí mismo, Papas y Champiñones Salteados en grasa de pato; el terror de cualquier nutricionista y la gloria para los golosos de corazón.
Seguimos con el Entrecot, un trozo de vacuno de buen calibre que llegó al punto pedido y acompañado por una abundante salsa de queso roquefort a un costado. La carne estaba correcta, sin destacar mayormente, donde la salsa hace gran parte de la magia.

Para acompañar, pedimos un Ratatouille, tradicional guiso de verduras con cebolla, pimentón, berenjenas, tomate y tomate cherry; mezcla de rico sabor, con una suave nota dulce y una pincelada especiada bastante presente. Un plato que se en cuenta en los sabores rústicos y honestos su mayor aliado.
Acompañamos el almuerzo con dos generosas copas de Pinot Noir Expresión Villard, parte de una carta de vinos acotada, pero bastante asertiva, con una buena selección de mostos nacionales, algunos representantes argentinos y una interesante sección de etiquetas francesas a precio asequible.

Con precios más que razonables, una carta centrada en clásicos, cocina rápida y atención a la altura, no es de extrañar que Le Bistrot de Gaetan sea todo un hit donde cuesta conseguir mesa en los almuerzos y las cenas. Sus recetas son constantes, bien armadas y el lugar cumple con la promesa de entregar una comida franca, sabrosa y sin mayores pretensiones.
Le Bistrot de Gaetan
Santa Magdalena 80, Local 7, Providencia
@lebistrot_degaetan
Quizás te podría interesar: Áurea, el oasis gastronómico de Vitacura
