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Aima: sabores de vanguardia en Punta Arenas

Este restaurante de la capital magallánica propone una mirada innovadora sobre los productos de la Patagonia y del extremo sur, desmarcándose de una escena local que suele apelar a lo tradicional.

Fotografías © Darío Córdova / Aima Restaurant

Si hay un territorio de nuestro país que parece inventado, esa es la Patagonia, un lugar que se siente extremo en múltiples niveles, desde sus vientos hasta su temperatura.

Es esta singularidad la que ha convertido a la región de Magallanes en un destino turístico de carácter internacional; primero, de la mano de las Torres del Paine y, ahora, gracias al creciente interés que despierta el Territorio Antártico.

Gracias a este auge global, la zona se ha convertido en un polo gastronómico cada vez más atractivo, primero con el desarrollo de Puerto Natales y ahora con el crecimiento sostenido de Punta Arenas.

Interior de Aima Restaurant

Si bien en esta ciudad todavía dominan los restaurantes que rinden tributo a la cocina patagónica en su estadio más puro – con el cordero al palo y la centolla como platos emblema -, de a poco han ido apareciendo lugares con una propuesta diferente y más sofisticada.

Uno de ellos es Aima (palabra que significa “bueno” en lengua Yagán), restaurante recién inaugurado y que viene a aportar un toque de sofisticación a la capital de la región de Magallanes. Ubicado donde durante años estuvo el Oli Joe Pub, ahora este espacio luce completamente remodelado con una propuesta elegante y sobria sin caer en formalidades.

Bagualito de Salmón

Su mirada diferente parte con su carta de Bagualitos, tapas en pequeño formato que muestras parte de la carta y que además vienen con dos opciones de maridaje, una excelente opción para partir una velada y para conocer algo más de la propuesta de este lugar. Vale la pena probar su paté de liebre y el mini taco de champiñones, ejemplo de equilibrio entre producto y técnica.

La frescura es parte importante de la propuesta de Aima, y así se nota en sus Almejas de Puerto Natales. Sabrosos y turgentes bivalvos que vienen bien acompañados de una salsa verde con una nota de ruibarbo, combinación que cambia completamente la experiencia en el paladar de este producto tan menospreciado por años.

Almejas de Puerto Natales

La misma esencia fresca se siente en sus Huepos, navajuelas servidas con dados de manzana verde y cebolla morada que no están en la carta de manera constante, pero que vale la pena preguntar por ellas.

De sus fondos probamos un generoso filete de Merluza Austral cocinado al Josper, con trozos de pescado que se desgajan al tocarlos, todo terminado con una salsa de caldo de pescado y queso crema que se siente algo pesado. La acompañamos con una cebolla en diferentes texturas, asada al mismo horno Josper, servida sobre una crema de cebollas y coronada con un polvo de este mismo ingrediente. Un verdadero festín para los amantes de esta verdura.

Cebolla al Josper

La Centolla, estrella de la zona, también está presente en este espacio de la mejor forma: cocinada al vapor, sin mayores aliños y acompañada solo por una mantequilla clarificada con un toque de limón.

El esfuerzo de Aima por mostrar los productos chilenos va más allá de Magallanes, y así se nota con la presencia de la Langosta de Juan Fernández cocinada al Josper. Una apuesta arriesgada que hace que la carne de este delicado producto tenga un sabor ahumado que puede que no sea del gusto de todos.

El Cordero, otro de los productos insignia de esta zona, llega en formato carré con unas sabrosas costillas cocinadas al punto, jugosas y llenas de ese intenso sabor tan particular de este animal.

Centolla Patagónica

De su parrilla también llego una Ceja de Bife, corte premium que envuelve la parte superior del ojo de bife, servido a punto, sabroso con una carne extremadamente tierna y muy jugosa.

Mención aparte merece su carta de vinos, diversa, entretenida y con valores más que razonables, todo un logro para un restaurante en cualquier parte de nuestro país y más aún para un lugar tan lejano de los centros de distribución.

La apuesta del restaurante Aima es ambiciosa. Su decoración y atención son solo el preámbulo para una cocina lúdica que aplica técnicas de vanguardia a productos mayoritariamente locales. Si bien la mayoría de las veces logra su cometido, convertir la innovación permanente en una marca registrada conlleva sus propios riesgos.

Aima.
Pdte. Federico Errázuriz 970, Punta Arenas.
@aimarestaurant

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