Experiencias No puede faltar en tu bar

Una cata de lujo en W Santiago

Las joyas de la noche. Foto: © Álvaro Bustos @lamediafoto

Una selección de cuatro whiskies de alta gama, traídos a Chile por la importadora Total Spirits, nos permitió descubrir la diversidad y riqueza de este destilado en toda su expresión.

La cata de whisky es un ritual. Va más allá de simplemente beber; es un acto de introspección, de conexión con la historia y el terruño que dio origen a cada etiqueta. La noche del 14 de agosto fue una inmersión profunda en este mundo, una travesía sensorial guiada por  Pedro Piñango –  Brand Ambassador de Total Spirits -, a través de una selección de whiskies de alta gama que abarcó la diversidad y riqueza de este destilado.

Pedro Piñango, Brand Ambassador de Total Spirits. Foto: © Álvaro Bustos @lamediafoto

Parte del rico y amplio portafolio que trae a nuestro país la importadora Total Spirits – que cuenta con un fabuloso portafolio  de más de 200 etiquetas premium, algunas  de las cuales ya hemos comentado aquí -, se trató de un viaje por cuatro notables etiquetas, las que apreciamos en una velada desarrollada en la intimidad del Wine Lab del Hotel W Santiago,  ambiente perfecto para que los sentidos se enfocaran en lo esencial: el aroma, el color y el sabor.

Ya con una copa Glencairn en mano, Piñango nos introdujo al mundo del whisky. Explicó su proceso de elaboración, desde los granos y la destilación, hasta los alambiques y el envejecimiento, que es el factor clave en el perfil de sabor de cada whisky. Con cada ejemplar servido, compartió datos interesantes sobre la destilería, la historia de la marca y las características particulares de cada estilo.

La selección de bocados para el maridaje . Foto: © Álvaro Bustos @lamediafoto

Jonadab Flores, chef de NoSo y dueño de casa, nos sorprendió con un maridaje a la altura junto a bocados que lograron un match pocas veces visto en este tipo de experiencias.

Las joyas de la noche

Four Roses. uno de los bourbons norteamericanos más vendidos en España y de los clásicos de Kentucky que han mantenido la receta desde 1888. Con un 51% de maíz, muestra notas a pera, miel y caramelo, además de sutiles toques a especias dulces. Maridaje: morilla rellena con duxelle cremosa, tierra de avellana chilena garrapiñada y caviar de piña tatemada al romero y miel.

Compass Box Artist’s Blend, un escocés con un alto contenido de malta diseñado para ser fácil de beber y atractivo para un amplio rango de consumidores. Destaca por su perfil suave y redondo que se combina con notas a roble tostado, vainilla y frutos secos. Maridaje: manzana nixtamalizada rellena con pecho de cerdo confitado a la pimienta verde, chutney de tomate asoleado, ají panka y aceto balsámico añejado

Glendronach 12, un escocés single malt de la región de Speyside, proveniente de una destilería fundada en 1826. De rica complejidad, es un whisky que se luce por sus notas a jerez, frutas deshidratadas y ligeros toques de jengibre, además de un acabado largo y seco. Maridaje: queso de oveja madurado de 6 meses, higos encurtidos en vino tinto, crocante de arroz suflado y polvo de avellanas.

Laphroaig 10, un single malt que nace en la región de Islay, famoso por su característico sabor ahumado y perfil distintivo. La turba proporciona notas a hierbas marinas, yodo y tierra, las que se prolongan en un final persistente con algo de pimienta y vainilla. Maridaje: piruleta de chocolate al 56%, sal en escamas de cáhuil, cranberries y frutos secos.

Parte de los asistentes a la cata (a la derecha, su servidor). Foto: © Álvaro Bustos @lamediafoto

1 comentario

  1. Estimado Eduardo, admiro su nivel de profesionalismo como periodista, de verdad muy profesional. Gracias y esperaremos en adelante para mas catas de whisky. Muchas gracias.

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