
Esta apertura, concebida como un punto de encuentro en el barrio, presenta una propuesta integral que combina materias primas de calidad con una oferta gastronómica diseñada para acompañar desde el inicio del día hasta la tarde.
Un poco escondido, como si quisiera ser más un destino que una opción de paso, se ubica Nolia, el nuevo brunch bar de Vitacura. Este espacio, que cuenta con una amplia terraza exterior, unas mesas en su interior y un área de juego para niños debidamente apartada, abrió sus puertas en noviembre con el fin de ser un lugar de encuentro en el barrio con una oferta gastronómica disponible, prácticamente, todo el día.
Por eso, su propuesta busca brindar diversas opciones, las que van desde el desayuno hasta la tarde, momento en el que su alternativa de cafetería se expandirá para ofrecer, luego obtener la patente, algunas con alcohol, como cerveza, sidra y sangría.

Una estación de huevos es uno de los ítems con los que se puede arrancar el día hasta las 13 horas, y luego disponible para media tarde, de 16 a 20 horas. Dentro de sus preparaciones, los Benedictinos vienen en tostadas de masa madre (aunque también se puede elegir en croissant) que tienen la impronta como para soportar la combinación de salsa holandesa y la proteína, que puede ser salmón ahumado, tocino o un sabroso pastrami hecho por ellos. Desde el inicio han sido un hit y con justa razón.

Los sánguches cuentan con versiones como el atómico Brisket Ahumado, que viene entre unas buenas rebanadas tostadas de pan de molde con una generosa dosis de queso mantecoso y una cuota de mostaza de la casa, que da un contrapunto a esta golosa combinación. Imperdible.
En los fondos aparecen los Pappardelle con Hongos, una pasta que aparece en su punto, aunque resulta algo difícil de comer por la generosa cuota de un demi-glace, que aporta enjundia. A esto se suma un puré de zapallo, hongos semi cocidos y una yema confitada, que le da mayor cremosidad. En definitiva, una creación de espíritu cálido que se refresca con una cuota cítrica, que en general tiene buena esencia, pero que apareció algo baja en sazón.

Para beber está Detox, un gran batido, por textura y sabor, a base de pepino, espinaca, albahaca y piña, la que aporta su dulzor natural sin que se recurra a los aditivos. Otro es Ginger Chai, el que aún requiere unos ajustes, dado que el jengibre le quita protagonismo al syrup de este té, que pasa desapercibido.

Sticky Toffee es uno de sus postres estrellas. Está elaborado con dátiles, logrando un dulzor preciso y una buena consistencia, que se sirve caliente y va acompañado de helado de vainilla, que genera ese juego de temperaturas que lo hace más atractivo. Para acompañar puede ser una de sus diferentes preparaciones de café, para lo que se ocupa un blend de Etiopía y Brasil.
Nolia, en medio de sus tonos pasteles, espejos onderos, aura con un estilo cálido, y diversos ambientes, es un espacio que invita a ser visitado. Sus sabores, con un adecuado montaje y vajilla personalizada, van a la par, siendo todo este mix lo que le ha permitido en este tiempo convocar a un público variado, muchos de los cuales son sus propios vecinos. Hasta ahora, misión cumplida.
Nolia Brunch Bar
Nilo Azul 1737, Vitacura.
@nolia_cl
