
La reconocida marca brasileña acaba de abrir en nuestro país su primer restaurante, donde las carnes a la espada tienen la misión de hacer de la mesa toda una experiencia.
Fotografías © CV Galería / Fogo de Chão
Las carnes tienen un lugar privilegiado en el corazón gastronómico de los chilenos. Desde el asado con amigos hasta el steakhouse de lujo, comer carnes a las brasas siempre ha sido un ritual fundamental.
Esa puede ser una de las razones por la que marcas internacionales con La Cabrera, Rubaiyat, Carnal y Happening hayan podido incursionar con éxito en el mercado local. A este listado se suma ahora Fogo De Chão, churrasquería nacida en 1979 en Porto Alegre y que ya cuenta con más de 100 locales a nivel mundial.
Hace un par de meses aterrizó por primera vez en Chile, precisamente en CV Galería, Vitacura, en un espacio de diseño elegante con un comedor amplio que logra darle una nueva vida a este barrio gastronómico.

Acá hay principalmente tres maneras de pedir: la primera es tener acceso solo al generoso buffet de ensaladas, embutidos y charcutería, además de poder disfrutar de la estación de feijoada (ese sabroso y tradicional guiso de porotos negros con diferentes carnes en cocción lenta); la segunda suma, además, un corte seleccionado, y la tercera (y más abundante) es poder disfrutar de todas las carnes a la espada que se quiera.
Quien quiera pedir la experiencia más liviana y acceder sólo al mesón de preparaciones frías, se va a encontrar con buenas ensaladas, algunos clásicos de este tipo de lugares como los espárragos grillados y las berenjenas asadas, además de un sorprendente espacio de charcutería con algunos productos importados de buena calidad, como el Salame Milano y la Mortadella di Bologna.
Esta es una buena opción si se quiere un almuerzo relajado pero liviano. Aunque la verdadera magia de este lugar tiene en el formato de carnes a la espada, donde al menos doce variedades de cortes van llegando a la mesa y servidos a voluntad del comensal gracias a una especie de posavasos-semáforo que les indica a los garzones si se quiere o no más porciones.

No es sorpresa que la Picaña sea la estrella de este lugar. Gracias a su carne magra y a su generosa cobertura de grasa es un trozo perfecto para este tipo de preparación. Probamos una sabrosa versión tradicional, servida al punto y una tremenda versión con ajo, más intensa y nuevamente a buen punto.
Los cortes más magros tuvieron una suerte dispar. Probamos un sabroso filete de vacuno que estuvo al borde de pasarse, y un lomo de cerdo que lamentablemente estaba seco, aunque las cosas mejoraron mucho con la costilla de vacuno, intensa, levemente firme y muy lograda.

Lo mismo pasa con su trabajo con el cordero, una carne que de a poco va ganando un espacio en las cartas capitalinas; acá probamos varias, aunque el corte que saca aplausos es la Picaña, todo un descubrimiento donde una carne tierna e intensa se deshace de apoco en el paladar.
Y como todo puede ser cocinado a la parrilla, también encontramos recetas algo diferentes, como una sorprendente piña asada y un queso a la parrilla que sirve para darle variedad a una experiencia que es principalmente carnívora.
Su carta de vinos es acotada, con una selección que muestra una diversidad de valles más que de estilos, y con una variedad por copas interesante, con al menos dos opciones en cada cepa.

Fogo de Chão viene con una misión clara: hacer que comer carnes sea un rito, una tradición de lujo que se debe disfrutar de manera lenta. Este no es un espacio para prisas ni apuros, sino para tomarse el tiempo de probar el sello de una marca reconocida a nivel mundial.
En su mesa de mercado y en sus carnes a la espada lo están logrando. Pero una carta de vinos con un poco más de diversidad y servida a mejor temperatura ayudarían a completar esta promesa.
Fogo De Chão .
Alonso de Córdova 4355, Vitacura.
@fogodechao_chile
