
Las recetas sin alcohol han ganado terreno. El reconocido bartender Antonio Muñoz ha trabajado junto a la marca Río Alto en una serie de creaciones, las que ha instalado en diversos restaurantes y bares con el fin de responder a la creciente demanda.
Los mocktails, esas preparaciones que tienen el espíritu de un cóctel pero sin alcohol, cada día están más de moda. Y no es antojadizo considerando que hay una clara tendencia a disminuir el consumo de destilados o fermentados. De hecho, Chile es el tercer país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que más bajó su consumo de alcohol en la última década, quedando detrás de Costa Rica (-35%) y Corea del Sur (-33%), mientras que en América Latina va segundo después de Ecuador (-54%). En otras palabras, el país redujo el índice en un 30%, llegando a los 6,8 litros de alcohol puro por persona mayores de 15 años.
Ante esta realidad las oportunidades son gigantes. Pero también los consumidores más exigentes, considerando que ya no quedan conforme con una simple limonada decorada. Tampoco si el precio de una receta sin alcohol vendida con un nombre de fantasía va a ser prácticamente lo mismo que un cóctel.

Ese mismo escenario fue el que miró, hace años, Antonio Muñoz, quien ha estado detrás de diversas barras, como bartender y asesor, ha sido embajador de destilados, ganador de concursos —como La Coctelera Festival 2015—, y, en el ultimo tiempo, impulsando su propio nombre como marca.
Actualmente, además de sus propios talleres y cenas clandestinas, Antonio está trabajando con la marca Río Alto, empresa familiar chilena dedicada al rubro alimenticio con experiencia en el desarrollo de productos bebestibles, tanto diluidos como congelados. De la mano de ellos ha realizado un recetario, el que ha instalado en diversos restaurantes y bares para así poder responder a esta tendencia con sabores algo más elaborados, pero no tan engorrosos a la hora de ejecutar y con un costo ad hoc, tomando distancia de la coctelería.
Tres mocktails de esta temporada por Antonio Muñoz

“Este recetario partió para que los colegas sean más creativos, para que exista más disciplina y se le dé más valor al producto y el trabajo en el tema de los mocktails. Se tratan de diez recetas, las que nacieron luego de dos meses de desarrollo, entre creación y experimentación”.
Mango Bravo. Este mocktail está inspirado en un ceviche con la fruta que le da el nombre, la que acá también es protagonista. El giro está en que ha sido mezclada con tabasco. Para potenciar esta doble personalidad, donde lo picante se encuentra con lo dulce, va con un borde de azúcar de vainilla, en formato smile, es decir, mitad de vaso. Como se trata de un perfil fresco y de sintonía elevada, es totalmente adictivo.

Niebla del Bosque. Viene inspirado de un sour donde había un buen balance entre dulzor, frutas y humo. Acá va con frutos rojos, idealmente frambuesa para contar con su acidez, la que combina con un leve picor dado por una dosis de pimienta blanca y líquido de humo, que le entrega profundidad, carácter y otra capa de información.
Verde Cierto. Es un cóctel con una impronta verde, de gran frescor y espíritu gastronómico. El rey es el melón tuna, licuado, que se potencia con unas hojas de albahaca fresca, que además entregan su aroma, y una crusta de sésamo, que le da una personalidad más compleja.

Estos son solo algunos ejemplos que demuestran que se puede crear una mocktelería entretenida, sin ingredientes tan rebuscados y a un precio justo, que motive aún más esta tendencia sin fomentar que el consumidor caiga en alguna bebida envasada ¿Quién dijo que no beber alcohol podría no ser cool?
Puedes seguir a Antonio Muñoz en su cuenta de Instagram para saber más sobre esta propuesta de mocktelería y otros proyectos.
