
Con varios locales en Santiago, la Fuente Chilena se ha consolidado como un referente indiscutido en el panorama de la sanguchería en nuestro país.
Es un día de semana a la hora de almuerzo y rápidamente el local de la Fuente Chilena en Barrio Italia se va llenando tanto de curiosos como de comensales habituales. Y es que con una trayectoria de más de 15 años, esta marca ha logrado conquistar los paladares de locales y visitantes con una propuesta que rinde homenaje a los sabores tradicionales chilenos.

Desde el clásico churrasco, el favorito indiscutido, hasta el lomito, el pernil, la lengua o la mechada, cada uno de sus sanguches son una muestra de contundencia y calidad.
Ahí está por ejemplo su Churrasco de Filete, el cual como todos los sanguches, se puede pedir en versiones completo, italiano, luco o chacarero. Este último, con abundante poroto verde, tomate y su dosis de ají verde, llega a la mesa con una carne tierna y de buen sabor, tanto que se podría comer al plato sin ningún otro acompañamiento.

De las Plateadas, probamos la completa, con tomate, su famosa mayo casera, salsa verde y tanto chucrut que al final llega a perderse (lo que también observamos en las otras mesas). Este sanguche llega a la mesa junto un pocillo del caldo de cocción de la carne, plus que levanta los sabores y reconforta el alma en estos días de invierno.
La Fricandela de Wagyu es otro de los hits del lugar y con justa razón. De gran tamaño y con una rica textura, viene en la versión luco con queso gouda fundido y un rico toque de comino que recuerda a antiguos sabores caseros.

De su oferta de completos, cuya sabrosa vienesa es cocida en un caldo de verduras, pedimos el clásico italiano, esta vez con una palta y un tomate que estaban muy fríos y que restaron un par de puntos a la experiencia.
Para beber, además de cervezas y vinos, la oferta incluye novedades con un apartado de coctelería de autor, siendo uno de ellos Tilo, un sour aromático, refrescante y de buen carácter, pero cuya carga alcohólica opaca al Sauvignon Blanc que se declara en su fórmula. Otro, Roble, con pisco añejado y Late Harvest, es un cóctel robusto y fresco a la vez, con un pomelo que remata de manera notable al final.

En plena expansión, la Fuente Chilena parece gozar de un buen momento con una oferta imbatible, un servicio atento, rápido e informado, y lo mejor, a precios razonables.
Fuente Chilena (Barrio Italia)
Av. Italia 1562, Ñuñoa.
@fuente.chilena
