
La nueva propuesta gastronómica de esta viña está a cargo del experimentado chef Juan Morales, quien invita a un viaje por los productos y los sabores de nuestro país.
Chile es una potencia vitivinícola. Así lo dicen las cifras, somos el cuarto país de mayor producción, el primero del nuevo mundo, y de a poco nuestros vinos se han ido sacando la etiqueta de sólo tener una buena relación precio-calidad.
Pero el mercado interno siempre ha estado al debe, y no solo por el bajo consumo per cápita que tenemos, sino que además por una oferta turística que no está ni cercana a la cantidad de viñas que existen.

Uno de los lugares más aventajados en el desarrollo de ofertas ecoturísticas es el Valle de Casablanca, uno de los epicentros del nuevo vino chileno y que de a poco ha ido mejorando su oferta gracias a la cercanía con Valparaíso y sus cruceros.
Cerca de ahí, en el Valle del Rosario, Viña Matetic se ha sumado a esta tendencia, siendo una de las pioneras en los vinos de clima frío y en llevar la cepa Syrah a nuevos niveles en esta zona.

Hace un par de años esta viña decidió armar un área turística, comenzando por su restaurante Equilibrio, una nutrida oferta de diferentes tours y un hotel boutique de lujo con notas rústicas, La Casona, un virtuoso triunvirato que va dando forma a una de las más atractivas propuestas de la zona.
Por estos días el restaurante Equilibrio estrena nueva carta de la mano de su chef asesor, Juan Morales, talentoso cocinero de dilatada trayectoria que logró renombre como la cara local del restaurante Arola, entre otros proyectos.
Este lugar tiene dos caras, la primera es la carta tradicional, que corre principalmente al almuerzo y que se empeña en mostrar la diversidad de sabores e ingredientes de nuestro país. La segunda pata de esta carta es un menú maridaje de tiempos, que da para otra nota.

Partimos la visita a la carta compartiendo una Tabla de Mar con unas delgadas y sabrosas láminas de loco servidas sobre mayonesa casera y coronadas con salsa verde; unas correctas empanadas de queso camarón un cebiche de breca y unos camarones ecuatorianos apanados y servidos en salsa agridulce que no aportaron mucho.
De sus platos, partimos probando un Tártaro de Bonito, el atún blanco del norte de nuestro país de cremosa y delicada carne que se vio opacada por un aliño potente en alcaparras y pimentón. Quizás sería bueno bajar la cantidad de estos ingredientes para poder disfrutar de mejor forma a esta sabrosa proteína.

El balance mejoró en las Mollejas Asadas, servidas en láminas, bien cocinadas y con una suave y sedosa textura que contrasta con su intenso sabor. Unas gotas de limón fueron todo lo necesario para hacerlas sublimes.
De sus fondos probamos los Pejerreyes de Boyeruca, tres ejemplares preparados con un buen batido, acompañados de un sabroso mix de bastones de camote y papa que estaban perfectos, crocantes por fuera y muy cremosos por dentro. Un plato simple que no tiene nada de sencillo.

La Reineta de San Antonio a la Plancha va por el mismo camino, un pescado poco intervenido servido en el punto justo, sin mayores adornos que la frescura, y acompañado por un suave puré de zanahorias, jengibre y trufas donde no se sintió este último.
Terminamos con el Garrón de Cordero con Risotto de Betarragas, trozo de carne braseado en vino Syrah, un plato con una delicada carne y un acompañamiento de buen balance entre el dulzor de la verdura y las notas más salinas el queso azul que lo acompañaba. El único punto en contra fue el punto del arroz, completamente reventado.

Cada uno de los platos de la carta se encuentran maridados con citas de esta viña, ya sea de la línea EQ o de la línea Corralillo, y la gran variedad de cepas de esta bodega ayuda a que este emparejamiento no se sienta forzado. Al contrario, esta es una excelente forma de mostrar la diversidad de mostos de esta marca, y de lo interesante que puede ser este valle.
El restaurante Equilibrio, en su servicio a la carta, muestra una propuesta interesante y honesta, que entiende que la cocina de lujo de estos tiempos parte seleccionando productos de primera calidad, sin mayores maquillajes ni intervenciones. Y en eso, el chef Juan Morales y su equipo llegan a la meta con ganas.
Equilibrio Restaurant.
Fundo El Rosario s/n, San Antonio.
@mateticturismo
