
Ubicado en el vibrante Barrio Escalante, en San José, Amana es una inquieta y armoniosa cocina que hay que descubrir.
Posicionado como uno de los epicentros gastronómicos de la capital de Costa Rica, el Barrio Escalante concentra una amplia oferta gastronómica, contando entre sus calles con propuestas de los más diversos estilos, desde cocinas casuales hasta sofisticados bares.
Tras una pulcra fachada, Amana abrió en este barrio hace poco más de un año en una casa cuyos espacios muestran un diseño minimalista, a ratos con tintes nórdicos, que alberga una inquieta y refinada propuesta liderada por el joven chef Kenneth Ruiz, quien antes estuvo en la cocina del restaurante Silvestre, uno de los grandes referentes de la gastronomía costarricense.

Al fondo, su cocina abierta despacha platos auténticos con recetas donde desfilan productos locales como el ayote, el frijol de palo, el pejibaye, el marañon y la uchuva, insumos que aquí son muy bien tratados y sometidos a técnicas modernas, logrando novedosos contrapuntos en sabores y texturas.
Tan pronto iniciamos, ciertos guiños a la cocina asiática aparecen en el Pan Hokkaido, que llega a la mesa como appetizer de cortesía junto a una mantequilla avellaneda. De origen japonés, se trata de un pan parecido al brioche, suave y muy esponjoso, que suele enriquecerse con huevos, mantequilla, leche y azúcar.
Si bien su acotada carta de divide en entrantes y fondos, lo mejor aquí es poner los platos al centro y dejarse llevar en un viaje por la gran despensa costarricense. Así, y dependiendo de la disponibilidad de los productos, te puedes encontrar con una mil hojas de ayote con queso de cabra fresco, radiccio y puré de cebolla, todo sobre una salsa de vegetales con soya que logra integrar de manera brillante los sabores.

La misma salsa de vegetales – que en carta aparece como un “jus” – aparece al centro de un puré de pejibaye con hongos ostra, servido con ensalada de hinojos y frijol de palo. Un conjunto notable, en que cada ingrediente aporta el suficiente contraste en un juego de elegantes sabores.
Seguimos con un plato en que abundantes hojas de rúcula esconden un sabroso y blandito pulpo con emulsión de soya y aceite de camarones, pepinos y rábanos encurtidos, todo montado sobre una croqueta de papa. Algo que sale de los clásicos paradigmas de preparaciones a base de pulpo y que aquí es todo un acierto por sus ricos contrapuntos.

El cas, fruta endémica costarricense, aparece en su propuesta de coctelería a través de un cordial donde se mezcla con hinojo para una reversión del clásico Gimlet, receta que incluye además gin y jerez amontillado, un cóctel suave y refrescante. Mucho más robusto y siguiendo en la línea de las reversiones, el Amana Old Fashioned está hecho con bourbon, Angostura Bitters y un syrup de la casa que le otorga una dosis de personalidad.
Un servicio atento y bien informado hace que la experiencia fluya en Amana, otro de los atributos de este restaurante que debería ser una parada obligada para los visitantes de este bello rincón de Centroamérica.
Amana.
Avenida 9, 125m oeste de Fresh Market Escalante, San José.
@amana.escalante
