
Hay nuevos aires en El Ancla, aires que llegan en esta temporada de terraza donde compartir unas copas de vino y un par de platos es la mejor excusa para volver, o conocer, a este clásico chileno.
Tras 16 años marcando la pauta a lo que se refiere a cocina chilena de caleta, etiqueta que de paso, ha sido usada sin escrúpulos en otros lugares donde abundan las materias primas congeladas y platos de cocina “fusión”, El Ancla ha sabido mantener su sello, ese donde mandan los productos frescos y los sabores caseros.

Hablamos entonces de sustancia, calidad y memoria, atributos que permiten darse un viaje por una carta que acaba de incorporar un apartado de platos para compartir. Nada nuevo dirán por ahí, y la verdad es que sea o no una novedad – ahí están sus entrantes – en este restaurante de platos generosos que cuenta con dos locales, esto es una apuesta por atraer a nuevos comensales.
Lanzado hace poco más de un mes, se trata de un apartado con casi una docena de platos a precios accesibles donde se puede disfrutar por ejemplo de un Tartar de Salmón a la vieja escuela y sin sorpresas. Preparado con palta y aliñado a la manera clásica, llega a la mesa a la temperatura correcta y con una rica sazón y textura.

Algo de innovación se ve en el Anticucho de Pulpo, plato donde brochetas de tiernos cortes de pulpo llegan sobre una cama de papas doradas y salsa de pebre. Si bien se extraña el picor del pebre en la salsa, el plato resulta un formato entretenido para disfrutar de un pulpo que se siente blando y sabroso.
La Chorillana de Caleta es un gran plato que sorprende. Viene con generosos trozos de salmón y camarones de buen calibre sobre una cama de papas fritas con cebolla caramelizada, todo coronado por dos huevos fritos. Puro sabor y contundencia que sin pirotecnias, lo tiene todo para ser un hit.

Sabores profundos, cálidos y que se podrían disfrutar todo el año hay en el Pil Pil Mar y Tierra, soberbia preparación donde trozos de filete, camarones y champiñones se bañan en un intenso caldo a base de vino blanco, ajo y ají cacho cabra. Un plato de esos donde se termina compartiendo en una memorable pelea de cucharas y que nos trae de vuelta más de algún recuerdo de antiguos fogones.
La carta de vinos por copa, funcional a estos propósitos, contiene buenos exponentes a precios razonables, destacando entre otros, el Chardonnay Boya de Viña Garcés Silva, el Rosé Reserva de Viu Manent o el Cabernet Sauvignon Gran Reserva de Viña Pérez Cruz.
El Ancla.
Santa Beatriz 191, Providencia.
Américo Vespucio Sur 01173, La Cisterna.
@el_ancla
