
A propósito de la reciente visita a Santiago de Lady Bee, el bar limeño que este año escaló al puesto 13 en The World’s 50 Best Bars, conversamos con Alonso Palomino, uno de sus cofundadores, sobre la filosofía y el trabajo que sostiene su propuesta.
Lady Bee, ubicado en el barrio bohemio de Barranco, Lima, nació de la visión de Alonso Palomino y Gabriela León como un proyecto que desafía las convenciones del bar clásico. Su concepto elimina las jerarquías preestablecidas, permitiendo que la coctelería y la gastronomía de producto convivan con el mismo peso, a través de una propuesta que se basa en dos pilares: estacionalidad y trazabilidad. Trabajan directamente con pequeños productores de todas las regiones del Perú, por lo que es habitual encontrar en sus cócteles insumos poco comunes que buscan resaltar el sabor local.
Su ascenso en la escena global ha sido meteórico, consolidándose como un referente indiscutible de la coctelería contemporánea. En 2024, Lady Bee alcanzó el puesto 16 en la prestigiosa lista The World’s 50 Best Bars, escalando hasta el puesto 13 en 2025. Además, este año marcaron un hito histórico para el Perú al recibir el Michter’s Art of Hospitality Award 2025, el premio más importante a la hospitalidad en el mundo. Estos premios no solo celebran su técnica impecable, sino también un modelo de servicio basado en la empatía, el cuidado del equipo y el orgullo por la biodiversidad peruana.
En el contexto de la visita de sus cofundadores a la celebración del 12º aniversario del restaurante japonés Naoki, en Santiago, conversamos con Alonso Palomino sobre su concepto y el trabajo que están haciendo en este bar limeño posicionado en la cima de la coctelería mundial.

Su propuesta se define como «coctelería de producto» ¿puedes profundizar sobre ese concepto y que los inspiró a desarrollarlo? La coctelería de producto está pensada en resaltar al insumo local y generar una narrativa orientada a la comunicación del punto de origen el producto y la trazabilidad. Queremos resaltar la importancia de esto.
Mucha de la coctelería de autor que se ve en las cartas de los bares más vanguardistas del mundo está inspirada en los grandes clásicos. ¿En Lady Bee siguen ese principio? Queremos ser un bar que la gente quiera visitar todas las semanas, así que en nuestra carta hay cócteles que tienen inspiración de cócteles clásicos, aquellos que no necesariamente tienen un storytelling muy largo, y aparte, también hacemos todos los cócteles clásicos; sin embargo, los cócteles que comunican los productos locales, son inspirados en preparaciones tradicionales y sabores del país.
¿Como es el proceso creativo para el diseño de los cócteles en Lady Bee y con qué frecuencia cambian la carta? Nuestra carta está dividida en diferentes zonas y bosques del Perú, por lo que resaltamos productos como: té de Huayopata (Cusco), tubérculos, frutas andinas, productos de altura, chocolate y café peruano, Pisco, y más. Todo esto puede ser posible gracias al trabajo interdisciplinario que tenemos; junto a una antropóloga, una bióloga marina, un catador certificado de café, personas de campo en Los Andes, en la Amazonía, entre otras personas.
Hay una tendencia mundial por lograr cócteles más ligeros, minimalistas, con poca graduación alcohólica pero con sabores muy definidos. ¿Hay algo de eso en Lady Bee? Nuestra carta está compuesta por 30 cócteles, en búsqueda de tener cócteles para diferentes perfiles de sabor para su elección, para diferentes momentos, situaciones. Además de la descripción de los cócteles, en nuestra carta encontrarás unos puntos que hacen referencia a la cantidad de alcohol por cada bebida. Del 1 al 3, siendo los cócteles de 3 puntos los de mayo volumen alcohólico. Tenemos varios cócteles con 1 punto, lo que significa que cuidamos mucho el uso del volumen alcohólico de nuestras bebidas para que puedas disfrutar de al menos 3 diferentes correctamente.

La cocina es otro eje fundamental en la propuesta. ¿De qué manera buscan una conexión entre lo que se come y lo que se bebe en Lady Bee? La conexión que buscamos entre la cocina y la barra sentimos que es genuina. Uno acompaña a otro. De ninguna manera compiten. Gabi está a cargo de la cocina y de la creatividad en Lady Bee; yo, de la barra. Ambos somos los cofundadores y trabajamos en conjunto constantemente. Más que explicarlo, siento que lo más adecuado es tratar de experimentarlo en una visita. Cómo muestra de esto, recientemente, hemos estrenado un menú degustación de 6 tiempos de bebidas y platos, llamado “Festejo”.
La evolución del bar ha sido titánica. Abrieron el 2021 y en solo dos años ya estaban en el puesto 52 en TheWorld’s 50 Best Bars 2023, hasta llegar ahora al puesto 13. ¿Como ha sido para el equipo lograr esta hazaña? Cada logro y momento de exposición ha sido tomado con mucha responsabilidad por el equipo. Es una presión adicional y tratamos de estar preparados para los nuevos retos que eso genera. Siempre estamos en capacitaciones, aprendizajes nuevos y generando nuevas ideas para poner en práctica.
¿Cómo evalúas el momento que está viviendo la escena de los bares y la coctelería en tu país y Latinoamérica? Siento que hay una mirada más hacia adentro, de ver lo que pasa en nuestro entorno, de cómo podemos trabajar en comunidad, junto a las personas que nos rodean. Eso es positivo porque hay iniciativas que se generan por ello, y que beneficia a más personas. Los bares también son agentes de comunicación y de cambio.
Lady Bee
Av. Pedro de Osma 205, Lima
@ladybee.lima
