
En el nuevo boulevard gastronómico Terrazas San Cristóbal, este lugar apuesta por una cocina simple, sabrosa y a buenos precios, acompañada de una amplia oferta de cócteles y destilados que mandan en la barra.
Fotografías © Darío Córdova / WhereLunch
Deconstrucciones, esferificaciones, espumas y humos. La gastronomía se ha vuelto cada vez más sofisticada, con técnicas de vanguardia que asemejan la cocina a un laboratorio.
Pero hay veces donde los comensales quieren ir en sentido contrario, quieren volver a las raíces, a la comida simple, bien hecha, con sabor y sin mayores pretensiones.

Esa es la premisa de Bartolo, un nuevo restobar que debutó hace un par de meses en Terrazas San Cristóbal, el nuevo barrio bohemio ubicado a los pies del cerro hacia el lado de Providencia, con la Chascona, la casa de Pablo Neruda como punto de referencia y que tiene la honestidad como bandera.
Honestidad que se muestra en sus platos, en sus cócteles y en sus precios. Acá no hay mirada de autor, si no sabores simples y transparentes, y así se siente en su Tartar de Salmón, abundantes dados de este pescado aderezados con una salsa acevichada que le da una nota cítrica.

Por el mismo camino va el Tartar de Vacuno, filete cortado a cuchillo servido con pepinillos en brunoise, aderezados con salsa inglesa, tabasco y una yema cocinada a baja temperatura que hace las veces de una cremosa salsa.
Como buen restobar, la carta de Bartolo es pródiga en platos para compartir. Probamos sus Croquetas de Chorizo, receta de inspiración española que acá le falto trabajo, con una salsa bechamel demasiado líquida y un chorizo que se siente más en textura que en sabor.

Sus Empanadas de Queso muestran el camino a seguir, pequeñas masas bien fritas y con un abundante relleno de queso mantecoso, bien acompañadas por un adictivo chancho en piedra, esa sabrosa combinación de tomate machacado con ajo y ají.
Como buen local con vocación nocturna, lo que pasa entre panes es un tema importante, y acá lo resuelve con una sección que apela a las hamburguesas estilo smash. Probamos la clásica Cheese Burger, con doble carne, pepinillos dill en rodajas y ketchup, un mix tradicional con una carta tostada y casi crocante y un queso poco expresivo.

Las cosas mejoraron con la Pizza Pepperoni, buena masa con balance entre el queso y la salsa, con la cantidad justa de embutido y con unas tiras de pimentón rojo crudo que no tenían mucho que hacer.
Si bien son los platos para compartir las estrellas de la carta de este lugar, hay una acotada sección de platos del día que no hay que dejarla pasar. De este espacio probamos la Hamburguesa Montada, un goloso plato con un timbal de arroz coronado por una golosa fricandela casera aderezada por una intensa y abundante salsa de carne y terminada con dos huevos fritos, un plato que se siente casero.

Su carta de vinos es acotada, porque acá lo que la lleva son los destilados y la coctelería clásica hecha de manera correcta, con hielos de gran formato y espirituosos que van desde los esenciales hasta los premium. En este capitulo, destacan cócteles – a precios muy razonables – como su reversion del Boulevadier, con Jack Daniel’s, Cinzano Rosso y Campari.
Si se busca disfrutar de un lugar sin culpas, donde mandan la simpleza y los sabores intensos, esta es una gran alternativa; sobre todo por la noche, cuando este nuevo polo gastronómico cobra mayor vitalidad.
Bartolo
Constitución 241, Providencia..
@bartolobar.cl
